Ciudad de México.- La capital del país fue testigo de un hito en la reapropiación del espacio público a través del diseño con la culminación de la Gala Chilanga. Del 10 al 12 de abril de 2026, el Monumento a la Revolución se transformó en una imponente pasarela de acceso libre, donde la moda urbana y la conciencia social convergieron. Este evento, impulsado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México en conjunto con la Secretaría de Desarrollo Económico y la Autoridad del Centro Histórico, permitió que el talento comunitario de la Red de FAROS y UTOPÍAS exhibiera propuestas innovadoras basadas en el reciclaje y la identidad.
La exitosa culminación de la primera pasarela de moda urbana pública
El cierre de esta jornada se vivió intensamente el domingo 12 de abril, en un horario de 19:00 a 21:00 horas, destacando la labor de las Fábricas de Artes y Oficios (FAROS) Azcapotzalco, Indios Verdes, Aragón y Cosmos, así como de diversas UTOPÍAS. La directora general de Vinculación Cultural Comunitaria, María Antonieta Pérez Orozco, resaltó la diversidad temática de cada día, mencionando que la gala inició con el diseño tradicional del Centro Histórico y la cultura de los barrios. El evento final contó además con la presencia del Colectivo Disonare y el proyecto cubano “Maravillas de la infancia”, aportando una visión internacional al talento local.
Al realizar el balance final de la iniciativa, Pérez Orozco enfatizó la importancia de haber unido distintos sectores del diseño en un solo escenario. Según explicó la funcionaria: “El primer día tuvimos aquí al barrio de La Lagunilla, todo el diseño del Centro Histórico, a todos los diseñadores y tiendas para bodas y XV año. Ayer tuvimos a la identidad, a las raíces profundas, al color, a las texturas de los canales tradicionales de México. Y hoy cerramos con broche de oro, le damos muchas gracias por habernos acompañado a la Red de FAROS y UTOPÍAS”. Este cierre celebró la integración comunitaria y el esfuerzo de talleristas y estudiantes.
El simbolismo del reciclaje textil como una forma de resistencia política
Bajo la temática del 8M y la libertad de las disidencias, la colección “Moda Urbana” utilizó materiales recuperados para invitar a la reflexión sobre la autonomía corporal. El uso de plásticos, redes y textiles reciclados no fue meramente estético, sino un posicionamiento crítico frente a las estructuras históricas de control. Las piezas presentadas por las FAROS y UTOPÍAS buscaron resignificar prendas tradicionales: el corset se transformó en un soporte de identidad, mientras que la falda, la camisa y la corbata se utilizaron para cuestionar los códigos de poder establecidos y expandir la visibilidad de los cuerpos no normativos.
La pasarela fue el resultado del trabajo colectivo de múltiples talleristas y sus alumnos, quienes demostraron que el diseño es una herramienta de memoria. Desde la joyería de la FARO Indios Verdes hasta la bisutería de las UTOPÍAS, cada accesorio reforzó la idea de que la transformación es una vía de existencia. La propuesta integral de la Gala Chilanga dejó claro que el reciclaje es una metáfora de resistencia, permitiendo que voces históricamente desechadas ocuparan el espacio público con orgullo, reclamando su lugar en la narrativa cultural de la ciudad a través de la materia expresiva.
AM.MX/CV
