CIUDAD DE MÉXICO.- La Comisión Nacional del Agua (Conagua) se incorporó a las labores para desalojar el agua que inundó la comunidad de Santa Cruz Chignahuapan, en el municipio de Lerma, Estado de México. El incidente ocurrió el viernes y generó afectaciones en zonas habitacionales y parcelas agrícolas. Desde entonces, autoridades federales y locales coordinaron acciones para reducir los niveles de anegación y prevenir daños adicionales.
De acuerdo con la dependencia, la inundación se originó por una combinación de factores relacionados con la infraestructura hidráulica y de saneamiento, bajo responsabilidad del Opdapas de Lerma. A este escenario se sumaron la falta de mantenimiento en colectores y canales de riego, el azolvamiento de estas estructuras y lluvias superiores al promedio en la región, lo que incrementó la presión sobre el sistema de drenaje.
Conagua explicó que el sistema de alcantarillado y saneamiento presentó limitaciones para conducir los escurrimientos pluviales. Además, los canales de riego y colectores operaron con capacidad reducida debido a la acumulación de sedimentos. En consecuencia, el agua se concentró en áreas urbanas y agrícolas, lo que derivó en encharcamientos prolongados.
Ante este contexto, la dependencia federal envió personal técnico y equipo especializado para apoyar al organismo municipal. Las maniobras incluyeron el uso de bombas de gran capacidad y la supervisión de puntos críticos. Como resultado, los trabajos permitieron iniciar el desalojo controlado del agua y registrar una disminución gradual en los niveles de inundación.
Durante las primeras horas de operación, Conagua reportó el retiro de 9 mil 342 metros cúbicos de agua, lo que representa un avance cercano al 20 por ciento del volumen total estimado. Este progreso contribuyó a reducir las afectaciones en zonas habitadas y a restablecer parcialmente la movilidad en la comunidad.
El sábado, personal de Conagua realizó un recorrido de campo junto con autoridades comunitarias y especialistas técnicos. La evaluación permitió identificar que la afectación urbana se limitó a dos viviendas, con tirantes aproximados de cinco centímetros. En contraste, las anegaciones restantes se concentraron de manera aislada en parcelas de cultivo, sin riesgo inmediato para la población.
Conagua informó que mantendrá la coordinación con autoridades locales y la comunidad para dar seguimiento a los trabajos de desalojo, así como para supervisar la evolución de las condiciones hidráulicas. La dependencia reiteró su compromiso institucional de apoyar en la atención de emergencias relacionadas con el agua y de colaborar en acciones preventivas que reduzcan riesgos futuros.
Finalmente, las autoridades llamaron a la población a mantenerse informada y a reportar cualquier situación que pudiera agravar la inundación, mientras continúan las labores técnicas en la zona afectada.
AM.MX/fm
