Ciudad de México.- El Centro Histórico de la capital mexicana se convierte en el escenario de una de las propuestas artísticas más profundas y viscerales de la temporada. La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha abierto las puertas a una narrativa visual que explora las cicatrices del alma humana, permitiendo que el público se acerque a una obra que trasciende la simple exhibición para convertirse en un acto de resistencia y honestidad brutal. A través de la mirada de una artista que ha dedicado tres décadas a materializar lo intangible, el Colegio de San Ildefonso invita a una reflexión colectiva sobre las emociones que solemos mantener en la sombra.

Penny Goring presenta una muestra artística que desafía los marcos del discurso feminista institucionalizado
Bajo el título “El desamor del amor / Unloving Love”, esta exposición reúne una impresionante colección de 107 obras que incluyen desde objetos textiles y videos hasta pinturas y collages. La curaduría, realizada por Laura Smith, propone una lectura que es tanto apasionada como política, destacando cómo la autora utiliza el arte no como un capricho estético, sino como una “necesidad vital”. La muestra toma su nombre de un poema inédito de Goring, sirviendo como eje central para desdibujar las fronteras entre el afecto y la violencia, la dependencia y la fragilidad emocional en el mundo contemporáneo.

Las piezas articulan relatos autobiográficos que no temen abordar temas punzantes como la misoginia, la precariedad económica y la discriminación. La obra de Goring funciona como un testimonio de la violencia estructural que se ha normalizado en los espacios más íntimos y sociales del día a día. Al recorrer las salas, los asistentes se enfrentan a un universo donde el duelo y el pánico se transforman en materia expresiva, cuestionando las convenciones del arte actual y ofreciendo una perspectiva cruda sobre la realidad de muchas mujeres en entornos de control y exclusión.
El Colegio de San Ildefonso exhibe figuras textiles y autorretratos que exploran el trauma y la pérdida
Uno de los puntos más conmovedores de la exhibición es la serie dedicada a “Amelia”, la ex amante de la artista fallecida por sobredosis. En este núcleo, Goring utiliza figuras gemelas para representar tensiones constantes entre la ternura y la crueldad, o la vida y la muerte. Esta exploración se complementa con una selección de muñecas textiles confeccionadas a mano, las cuales actúan como autorretratos rígidos que materializan crisis físicas derivadas de traumas pasados. Estas piezas, similares a íconos rituales, otorgan una presencia física y casi tangible al dolor y la memoria afectiva.

La figura femenina ocupa el centro de la composición, apareciendo a menudo como cuerpos distorsionados o fragmentos entrelazados que funden la sexualidad con la agresión. Penny se retrata a través de alter egos que habitan espacios en decadencia, rodeados de flores marchitas que simbolizan el paso del tiempo y la descomposición de los paisajes íntimos. Esta estética visceral y sin censura busca generar un viaje de empatía y rebelión en el espectador, planteando el arte como una herramienta fundamental de confrontación emocional frente a las experiencias compartidas de violencia.
Los domingos el acceso será gratuito para todo el público que visite el Centro Histórico
Quienes deseen sumergirse en esta experiencia poética podrán hacerlo de martes a domingo en un horario de 11:00 a 17:30 horas. La exposición permanecerá vigente en el Colegio de San Ildefonso hasta el 7 de junio de 2026. La ubicación del recinto es Justo Sierra 16, en el corazón del Centro Histórico, un lugar emblemático para recibir una obra de tal magnitud política y social. La entrada general tiene un costo accesible de $50, con descuentos significativos para estudiantes y docentes que presenten su credencial vigente.
Es importante destacar que la Secretaría de Cultura mantiene un compromiso con la inclusión, por lo que la entrada es libre para menores de 12 años, adultos mayores con INAPAM y miembros de diversos programas universitarios y sociales. Además, los domingos el acceso es totalmente libre para todas y todos, fomentando que la obra de Penny Goring llegue a la mayor cantidad de personas posible. Esta es una oportunidad única para reflexionar sobre la fragilidad humana como una dimensión inseparable de nuestra existencia en un entorno artístico de primer nivel.

AM.MX/CV
