Ciudad de México.- La Ciudad de México se prepara para ser una de las sedes estelares de la próxima justa mundialista, pero bajo un enfoque que prioriza el beneficio social sobre el espectáculo corporativo. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, presentó la estrategia de su administración para garantizar que el evento deportivo no sea exclusivo, sino una plataforma para reducir rezagos históricos en las zonas más vulnerables de la capital.
La mandataria subrayó que la realización del Mundial de Futbol representa una coyuntura única para acelerar la mejora de la infraestructura urbana. A través de una visión que busca integrar a los barrios y colonias, el gobierno capitalino pretende que la derrama económica y la generación de empleo se traduzcan en bienestar tangible para las mayorías, convirtiendo a la ciudad en un ente activo y no solo en un espectador de eventos privados.
La infraestructura urbana tendrá mejoras permanentes que beneficiarán a la ciudadanía
Una de las premisas fundamentales de este plan es que las intervenciones no sean temporales. La Jefa de Gobierno aclaró que los proyectos de movilidad y servicios están diseñados para durar décadas. Como ejemplo principal, destacó la modernización integral del Tren Ligero, que corre de Tasqueña a Xochimilco. Con esta obra, “se adquieren nuevos trenes, se arreglan las estaciones y se duplica la capacidad”, lo que impactará positivamente en la vida diaria de quienes habitan en Coyoacán, Tlalpan y Xochimilco.
“Hay que dejar muy claro que son obras permanentes, no son obras para el mundial; son obras que van a servir a la población de manera permanente y no van a brillar solo durante el mundial”, enfatizó Brugada. Además, se realizan inversiones sin precedentes en materia de agua, drenaje e iluminación, asegurando que el desarrollo no se quede dentro de los muros del estadio, sino que se extienda a las calles y espacios públicos de toda la zona metropolitana.
El Gobierno capitalino desmiente afectaciones al suministro de agua por el Mundial
Ante los rumores sobre una posible reducción en el abasto de agua para la población local, la mandataria fue tajante al señalar que dichas afirmaciones carecen de sustento. Por el contrario, informó que se están rehabilitando pozos para incrementar el suministro y se ejecutan obras preventivas contra inundaciones. Incluso, reveló que un pozo ubicado dentro del estadio pasará a control de la ciudad para dar servicio a la comunidad circunvecina, con el aval de la Conagua.
“Decir que estamos quitando agua para el mundial, es mentira”, puntualizó. La estrategia incluye la intervención profunda en pueblos originarios como Santa Úrsula y Huipulco, bajo la premisa de que no se puede tener un recinto de primer mundo rodeado de carencias básicas. “No podemos permitir que se reconstruya el estadio y que afuera haya colonias que históricamente han tenido escasez de servicios. No podemos”, afirmó la Jefa de Gobierno.
Quinientas canchas de fútbol serán rehabilitadas para fortalecer el tejido social
El Mundial también llegará a las zonas más alejadas a través de la rehabilitación y construcción de 500 canchas de fútbol en toda la Ciudad de México. Estos espacios están pensados exclusivamente para el uso de la población local y no para los visitantes extranjeros. El objetivo es que la pasión deportiva fomente la actividad física y la convivencia comunitaria, complementada con festivales y transmisiones gratuitas en el Zócalo capitalino.
“No queremos una ciudad espectadora; queremos una ciudad activa, que se mueva, que juegue”, sostuvo Brugada. En términos de movilidad alternativa, el secretario de Obras, Raúl Basulto, confirmó que la ciclovía de Calzada de Tlalpan presenta un avance del 90 por ciento. Esta obra, junto con el desazolve de 34 kilómetros de la calzada, forma parte del paquete de mejoras que quedarán como legado del torneo para los ciclistas y peatones de la Ciudad de México.
AM.MX/CV
