Del 24 de noviembre al 5 de diciembre en Uzbekistán, se llevará a cabo la CITES 2025 con más de tres mil participantes, quienes presentarán propuestas para salvaguardar la vida silvestre y regular el comercio de especies de flora y fauna, velando sobre todo por su supervivencia.
Así, durante las próximas dos semanas, las partes de la 20.ª Conferencia Mundial sobre Vida Silvestre, examinarán el estado de conservación de una amplia gama de especies y revisarán medidas para mejorar su cumplimiento. De igual manera, este acuerdo internacional entre países, busca regular la exportación, reexportación, importación o introducción de especies silvestres.
¿Para qué sirve la CITES?
Mediante un convenio entre partes, que se realiza cada 2 a 3 años en un país diferente, los participantes analizan los avances en torno a la conservación silvestre, recomiendan medidas para que la Secretaría funcione correctamente y modifican las listas incluidas en el apéndice I, II y III.
Estos dos últimos incluyen a las especies de plantas y animales a proteger. El apéndice I incluye a aquellas que no deben comercializarse por el estado en el que se encuentran, mientras que el apéndice II, incluye una lista de especies que no están en peligro de extinción, pero cuyo comercio debe controlarse y el apéndice III incluye a especies consideradas en riesgo en al menos un país.
Con base en ello, los participantes del CITES plantean una regulación de su comercio basado en un sistema de permisos y certificados que solo se emiten si se reúnen ciertas condiciones, como el garantizar la legal procedencia de los ejemplares y su bienestar.
Comercio silvestre, beneficios y riesgos
Es ampliamente conocido que hay especies que cumplen una función vital para el desempeño de su ecosistema, por lo que la caza furtiva afecta la sostenibilidad de su hábitat, lo que puede llevar a las especies al borde de la extinción. Frente a la caza furtiva y el comercio ilegal de vida silvestre que amenazan la supervivencia de algunas plantas y animales, el CITES busca regular el comercio priorizando el bienestar de la naturaleza.
De esta manera, la convención internacional busca crear oportunidades para detener el tráfico, y apoyar a las comunidades locales mediante el comercio legal, sustentable y regulado de unas cuantas especies (no aquellas que estén en peligro de extinción), con el propósito de procurar su conservación de las especies, sin alterar su ecosistema.
Actualmente, el convenio de CITES, protege alrededor de 6610 especies de animales y 34 310 especies de plantas amparadas, mismas que mediante proyectos de crías en cautividad, santuarios, comercio legal y planificación de medidas para garantizar su preservación y protección ambiental.
Te podría interesar:
UNAM reporta mosquitos en Islandia como consecuencia del cambio climático
