Ciudad de México.- La Secretaría de Cultura del Gobierno de México ha anunciado la inauguración de “Traspasar la línea”, la primera muestra dedicada exclusivamente a la experimentación audiovisual mexicana. Del 14 al 17 de mayo de 2026, recintos emblemáticos como la Cineteca Nacional se convertirán en el epicentro de un análisis profundo sobre aquellas obras que han desafiado las estructuras narrativas convencionales. Este evento no solo busca exhibir piezas disruptivas, sino establecer un diálogo intergeneracional que rescate la memoria fílmica y la conecte con las tendencias contemporáneas.
Un recorrido histórico por las narrativas que desafían los márgenes tradicionales del cine
La muestra nace de un esfuerzo colaborativo entre el Centro de Cultura Digital (CCD), la Cineteca Nacional y el IMCINE, con el apoyo de Relaciones Exteriores y el INPI. El objetivo central es visibilizar cómo la experimentación ha sido una constante en el cine nacional, ampliando la conversación hacia nuevas formas de comprender el arte audiovisual. A través de este ciclo, se busca que el público general y los especialistas reflexionen sobre la vigencia de estas obras que, a menudo, quedan fuera de los circuitos comerciales.
La curaduría de este evento integra tanto materiales rescatados de archivos fílmicos como producciones de reciente creación. Esta mezcla permite que las audiencias comprendan la evolución estética del país, utilizando el cine como un espejo de las inquietudes sociales y artísticas a través de las décadas. La intención es que la muestra sirva para “agrupar, nombrar y comprender” un universo que se expande más allá de lo evidente.
Espacios de diálogo colectivo para reflexionar sobre la creación audiovisual independiente mexicana
Más allá de las proyecciones, el programa destaca por su naturaleza participativa. Antes de cada función, se han programado charlas y debates donde participarán cineastas, investigadores y los propios curadores. Estos encuentros están diseñados para fomentar un intercambio directo con los asistentes, permitiendo que las dudas y reflexiones del público alimenten la comprensión de los contenidos presentados. Es un espacio pensado para que la teoría y la práctica se encuentren en un mismo escenario.
Sobre el proceso de selección, el curador de la muestra, Manuel Trujillo “Morris”, compartió la complejidad del proyecto: “La selección de los filmes se llevó a cabo minuciosamente a partir de una investigación que busca sumar diversas miradas, entendiendo que esta primera propuesta es apenas un acercamiento al vasto universo del cine experimental”. Este enfoque asegura que la muestra sea solo el inicio de una exploración más amplia sobre la identidad visual de México.
Cuatro ejes temáticos exploran desde la memoria documental hasta las nuevas identidades rurales
El ciclo se estructura en cuatro programas fundamentales que inician su análisis desde la segunda mitad del siglo XX. El primero, “Arqueologías del documento”, cuestiona el poder de la imagen frente a la memoria; seguido de “Las pencas hablan”, una sección dedicada a la mirada etnográfica y la vida rural. El tercer eje, titulado igual que la muestra, indaga en el desarraigo y las fronteras, mientras que “(Des)identidades” cierra el ciclo reinterpretando los mitos que fundan la nación mexicana.
Al respecto, la programadora Dahlia Sosa subrayó que el fin de este esfuerzo es: “Que se integre a otros esfuerzos de investigación, y aporte un granito de arena a la gran historia del cine de nuestro país”. Con esto, se busca que la muestra trascienda los cuatro días de exhibición y se convierta en una referencia académica y artística.
Las sedes y horarios de todas las funciones estarán disponibles en los portales oficiales de la Cineteca Nacional México y el Centro de Cultura Digital. Se invita a los interesados a acudir a la colonia Xoco para ser parte de este hito cultural que promete redefinir la percepción del cine hecho en casa.

AM.MX/CV
