NOTTINGHAM, REINO UNIDO.- Un estudio reciente identificó que el sincronía cerebral madre e hijo puede ocurrir incluso cuando ambos interactúan en un idioma que no es su lengua materna. La investigación se publicó en la revista Frontiers in Cognition y fue desarrollada por especialistas de la University of Nottingham.
El hallazgo se basa en el concepto de sincronía intercerebral, un fenómeno que describe cómo la actividad neuronal de dos personas puede alinearse cuando interactúan socialmente, como al jugar o comunicarse.
Los resultados muestran que esta conexión no depende exclusivamente del idioma utilizado, sino de la interacción compartida entre madre e hijo.
Experimento analizó interacción bilingüe
El estudio observó a 15 parejas de madres e hijos bilingües, cuyos idiomas maternos no eran el inglés. Los investigadores analizaron tres escenarios distintos.
En el primero, madre e hijo jugaban usando su idioma nativo. En el segundo, realizaban la misma actividad pero comunicándose en inglés. Finalmente, en una tercera condición, ambos jugaban por separado sin interacción directa.
Para medir la actividad cerebral, los participantes utilizaron dispositivos de tecnología fNIRS, que permiten registrar señales neuronales mediante luz infrarroja de forma no invasiva.
Actividad cerebral aumenta al interactuar
Los resultados mostraron que la sincronía cerebral aumentó de manera significativa cuando madre e hijo interactuaban directamente, independientemente del idioma utilizado.
La mayor coincidencia en la actividad cerebral se observó en la corteza prefrontal, región asociada con la toma de decisiones, el control de la conducta y la interacción social.
También se detectó sincronía en la unión temporoparietal, aunque en menor intensidad. Esta zona está relacionada con la comprensión social, el lenguaje y la interpretación de las emociones de otras personas.
Lenguaje no limita el vínculo emocional
El estudio sugiere que el uso de una segunda lengua no interfiere necesariamente con la conexión emocional o cognitiva entre madre e hijo.
Aunque algunas personas perciben que expresar emociones en un idioma distinto puede generar cierta distancia, los resultados indican que la interacción y la atención compartida tienen un papel más relevante que el idioma en sí.
Este hallazgo resulta especialmente importante en contextos bilingües, donde los niños suelen adquirir varios idiomas desde edades tempranas, mientras que los adultos pueden aprenderlos más tarde.
Interacción social impulsa la conexión
Los investigadores destacan que la sincronía cerebral no depende únicamente del lenguaje verbal. Factores como el contacto visual, los gestos y la atención conjunta también influyen en la conexión entre las personas.
El estudio abre la puerta a futuras investigaciones sobre cómo se desarrolla esta sincronía en distintos entornos culturales y lingüísticos.
Además, refuerza la idea de que las relaciones humanas se construyen a partir de la interacción compartida, más allá de las barreras del idioma.
AM.MX/fm
