Centro Aztahuacán, dos décadas asistiendo a adultos mayores

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Redacción

IMG-20150529-WA0010CIUDAD DE MÉXICO, 16 de junio (Al Momento Noticias) .- Después de relatar la satisfacción que le produce cambiar vidas con su ejemplo y con el amor que tiene para el mundo -esto dentro de un grupo de coaching transformacional al que pertenece- Musandy Rodríguez detalla: “Muchas veces podemos olvidar lo que nos hacen y nos dicen, pero no lo que nos hacen sentir; eso no se olvida. Nosotros queremos eso para el mundo, para que todos nos demos cuenta que es posible cambiar las cosas.

“Sí, tenemos delincuencia, robos y malos políticos, pero también podemos hacer algo para ayudarnos entre nosotros. A mí y a mí grupo nos causan mucha frustración, por ejemplo, que los ancianos estén abandonados”, lamenta Musandy, quien precisamente trabaja todos los días para mejorar las condiciones de vida de las personas de la tercera edad que viven en el Centro Santa María Aztahuacán, en la delegación Iztapalapa, una institución sin fines de lucro y de carácter asistencial.

Gracias al equipo transformacional al que pertenece, Musandy y sus ocho compañeros se han impuesto metas para que cada quien, dentro de sus capacidades, logren conseguir donaciones para esta casa hogar que actualmente atiende a 24 adultos mayores, que no cuentan con ningún apoyo familiar para vivir dignamente la última etapa de su vida.

El Centro Santa María Aztahuacán –que preside Cecilia García de Picazo- además de atender a adultos mayores, también apoya a 97 niños de escasos recursos (de uno hasta seis años) que vivían con problemas de abandono por parte de sus padres que todos los días debían trasladarse a su trabajo.

MARGINACIÓN Y POBREZA

La idea de crear un centro de apoyo a adultos mayores se materializó cuando una persona donó el terreno para que se construyera lo que sería denominado el asilo “Abuelo Tiburcio”; sin embargo, al detectar en la zona la marginación y pobreza en la que vivían los niños en aquella demarcación, en la colonia Palmitas Iztapalapa, decidieron construir primero la Estancia Infantil en 1988.

La estancia consiste de un comedor y una cocina con capacidad para atender a 120 niños, sanitarios, área de juegos, áreas verdes, una biblioteca y cinco salas de trabajo. Los niños preescolares reciben educación conforme al programa de preescolar de la Secretaría de Educación Pública, y al egresar reciben su certificado de estudios registrado por esta instancia oficial.  Todos los días, los niños reciben desayuno y comida, y permanecen ocho horas cada jornada realizando actividades artísticas y de educación física de acuerdo a su edad.

Fue hasta 1992 cuando se volvió al proyecto original: se construyó la casa hogar, que en un principio constó de un dormitorio para seis personas y una cocina-comedor. Posteriormente se construyeron tres dormitorios más, una sala, un comedor, una capilla, área de lavado, áreas verdes, dos terrazas y oficinas administrativas.

Los adultos mayores reciben diariamente tres comidas al día, atención médica y los cuidados sanitarios que se requieren, lo cual es un desafío permanente debido a que no reciben ninguna ayuda del gobierno. Además, está el asunto de los sueldos de los 22 trabajadores que laboran en el centro, entre enfermeras, maestras, secretarias, choferes, cocineras, personal de intendencia y vigilantes.

Al respecto, expresa Musandy: “Buscamos donativos en especie y en dinero, pero también en tiempo. Es muy importante que alguien visite a los adultos mayores, que les pregunten cómo están, si ya tomaron agua, si ya comieron. Muchas veces eso vale más que si alguien dona 20 mil pesos. Quisiera que el público estuviera abierto a esta posibilidad”.

Respecto a la causa que abraza y que da sentido a su vida, señala: “Este proceso de transformación me ha dado la visión de aportar algo a la sociedad. Mis compañeros y yo somos líderes guerreros que transformamos vidas a través de nuestro ejemplo y con amor para el mundo. Transformamos vidas. Nosotros queremos que lo poquito que estamos empezando a cultivar, transforme”.

Aclara que son nueve líderes guerreros los que decidieron tomar esta causa. “Al final, todos vamos para allá. Dicen que debemos hacer tres cosas en esta vida: tener una carrera, plantar un árbol y ayudar a un anciano. Todo esto es el círculo, el círculo de la vida…”.

Los nueve líderes guerreros son: Karen Valderrama, Gabriela Guevara, Leticia ballesteros, Flavio Téllez, Javier Jiménez, Leticia Melgar, Alejandro López, Obed Hidalgo y Musandy Rodríguez.

DONACIONES

Entre las cosas que se aceptan como donaciones se encuentran: cloro, aromatizantes, jabón, fibras, guantes, mechudos, jergas, escobas, papel higiénico, servilletas y jabón para baño. También algunos alimentos como jitomates, tomates, cebollas, calabazas, chayotes, zanahorias, ejotes, lechugas, papayas, sandias, melones, leche, huevos, crema, jamón, salchicha, queso Oaxaca, panela, margarita, yogurts y tortillas.

Respecto a la salud, se requieren principalmente odontólogos (más del 90 por ciento de los niños tiene caries) y ortopedistas (tienen problemas de pie plano).

Debido a que la Casa Aztahuacán está registrada ante el SAT, los depósitos económicos son deducibles de impuestos.

La Casa Aztahuacán se encuentra en la calle Manuel Acuña 43, colonia Palmitas Iztapalapa. C.P. 09670, delegación Iztapalapa.  Teléfono: 5429-0210.

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