Ciudad de México.- El Centro Nacional de las Artes (CENART) se prepara para recibir una propuesta que rompe los esquemas del entretenimiento infantil tradicional. El próximo 19 de abril, el Auditorio Blas Galindo será el escenario donde el Ensamble Colibrí despliegue un montaje multidisciplinario que fusiona la ejecución musical con el arte dramático. Esta iniciativa busca que las infancias mexicanas encuentren un espacio de expresión genuina, alejándose de los formatos pasivos para convertirlos en los ejes centrales de una narrativa diseñada específicamente para su crecimiento y sensibilidad.
El Ensamble Colibrí presentará una experiencia artística inmersiva en el Auditorio Blas Galindo
La cita cultural está programada para transformar la percepción del público sobre los conciertos didácticos. A diferencia de las presentaciones académicas rígidas, este evento utiliza una metodología participativa donde una actriz y un elenco de niños, preparados con antelación, guían a los asistentes a través de una historia que emula su propia cotidianidad. El ensamble musical actúa como el motor sonoro que da cohesión a esta experiencia educativa y profundamente significativa, permitiendo que las familias se involucren activamente en un entorno diseñado para estimular el desarrollo creativo desde la primera infancia.
A través de esta dinámica, la agrupación busca que el espectador infantil no sea un ente aislado, sino un protagonista de su propio descubrimiento cultural. La integración de disciplinas permite que el Ensamble Colibrí logre una conexión inmediata con los asistentes, utilizando el teatro y la narrativa como puentes hacia la apreciación sonora. Este enfoque reafirma el valor de las artes escénicas como un vehículo vital para la cohesión social y el fortalecimiento de los lazos familiares dentro del recinto del CENART, marcando un precedente en la oferta cultural de la capital.

La identidad y el desarrollo emocional infantil protagonizan el repertorio musical del evento
El programa musical del concierto ha sido seleccionado cuidadosamente para resonar con las etapas del crecimiento personal. Las piezas que se interpretarán incluyen títulos como “Yo soy yo”, “Mamá y papá”, “Familia”, “La imaginación y opuestos”, “Tribu”, “Yo no sabía cantar”, “Onomatopeya”, “Yo puedo solo”, “Ya no tengo pena” y “No quiero crecer”. Cada una de estas composiciones funciona como un vehículo para explorar conceptos abstractos pero esenciales como la autoestima, la autonomía y la gestión de las emociones, logrando que el relato sea fácilmente reconocible para los pequeños.
Sobre la intención de esta selección temática, las autoridades del proyecto subrayan la importancia de la empatía sonora en la formación de los menores. “El objetivo es que los niños no solo escuchen música, sino que se vean reflejados en ella, que la vivan y la incorporen como parte de su desarrollo personal”, señala Jesús Arturo Portugal Navarrete, Director Artístico del Ensamble Colibrí. De este modo, las canciones dejan de ser simples melodías para convertirse en herramientas que fomentan la memoria auditiva, la vocalización y la expresión corporal, pilares fundamentales en la educación integral.
El compromiso del Ensamble Colibrí con la formación de nuevos públicos y la educación
Más allá del espectáculo inmediato, el proyecto tiene como meta a largo plazo la creación de hábitos musicales positivos y la promoción de la cultura como un derecho humano. Al integrar la apreciación del ritmo con el reconocimiento emocional, el ensamble se posiciona como un referente en la producción de contenidos culturales que trascienden el simple ocio. La propuesta apuesta por un modelo donde el arte y la educación caminan de la mano, proporcionando a las niñas y niños herramientas que podrán aplicar en su vida diaria para fortalecer su imaginación y su capacidad de asombro.
Como organización, el Ensamble Colibrí se define por ser una agrupación artística dedicada a la creación de experiencias escénicas donde la música y la narrativa fomentan el desarrollo emocional. Con este concierto en el CENART, el grupo reafirma su misión de ofrecer contenidos que aporten un valor real a la sociedad, consolidando un espacio donde la infancia puede explorar su identidad a través de la belleza sonora y la participación activa. La invitación queda abierta para que las familias descubran una nueva forma de vivir la música este 19 de abril.
AM.MX/CV
