Ciudad de México.- La capital del país se prepara para una transformación radical en su gestión del agua. La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, ha confirmado el despliegue de 7 mil millones de pesos destinados a 643 obras y acciones estratégicas. Este plan masivo busca optimizar el suministro de agua potable, modernizar el drenaje y potenciar el saneamiento, atacando de fondo los retos de sostenibilidad y prevención de riesgos que enfrenta la metrópoli.
Distribución de los recursos financieros para garantizar el abasto de agua potable
El presupuesto asignado representa un salto cualitativo en la inversión pública. Al respecto, la mandataria detalló los montos específicos: “Para drenaje se van a invertir 3 mil 360 millones de pesos, y para agua potable 3 mil 80 millones, y 560 millones para saneamiento. En 2026 estamos aumentando un 77 por ciento la inversión en obras. Así que cuando decimos que estamos construyendo, que estamos avanzando en la capital de la inversión, y de la inversión pública, es porque estamos destinando de manera histórica recursos para lo que más requiere la población”.
Con estos recursos se busca triplicar la reparación de fugas, lo que permitiría recuperar 300 litros por segundo (el equivalente a 3 mil pipas diarias). Además de la rehabilitación de 40 pozos y plantas potabilizadoras, se implementará telemetría y automatización para mejorar la eficiencia operativa. Este enfoque integral pretende asegurar que la red de agua potable responda a las necesidades de los habitantes con mayor prontitud y menor desperdicio.
Implementación de tecnología satelital y robótica para modernizar la red de drenaje
Para evitar anegaciones en alcaldías clave como Iztapalapa, Gustavo A. Madero y Tláhuac, se construirán 10 mil metros de nuevos colectores. La estrategia de este año integra herramientas de vanguardia, como inteligencia satelital y georradar terrestre, capaces de supervisar 800 kilómetros de infraestructura subterránea. Asimismo, la meta de desazolve se cuadruplicará, pasando de 300 a mil 200 kilómetros anuales para retirar residuos que obstruyen la red.
Mario Esparza Hernández, titular de Segiagua, destacó la incorporación de equipo robotizado para inspecciones de mínima invasión, reduciendo tiempos de trabajo de semanas a solo horas. Por otro lado, la ciudad reforzará su resiliencia ante el clima extremo: “Somos una ciudad que está preparada frente al estiaje, también frente a las lluvias (…), todo esto representa la integralidad de cómo vemos que tiene que ser la política pública para atender el agua, el drenaje, el saneamiento”, subrayó la jefa de Gobierno.
Sostenibilidad hídrica y participación ciudadana mediante el programa de acupuntura hídrica
Uno de los pilares del proyecto es el programa de Acupuntura Hídrica, que rompe con el modelo extractivista para enfocarse en la infiltración de agua de lluvia al subsuelo. Esta medida, junto con la modernización de plantas de tratamiento que ampliarán su capacidad a 500 litros por segundo, busca consolidar una economía circular del agua. El objetivo final es devolver el líquido a los acuíferos para garantizar su viabilidad en las próximas décadas.
Finalmente, la administración capitalina ha fortalecido el vínculo con los habitantes mediante la Línea H2O, conocida como el “C5 del agua”. Esta herramienta premiada internacionalmente permite a la población reportar anomalías y fugas en tiempo real. Con una inversión total anualizada que alcanza los 19 mil millones de pesos, la Ciudad de México apuesta por una infraestructura propia que, a largo plazo, reduzca los costos operativos y mejore la calidad de vida.
AM.MX/CV
