Cuando el escritor se pone al servicio de “causas políticas” o decide convertirse en un “luchador social” corre el riesgo de que sus creaciones dejen de ser literatura.
El que sufre tiene retentiva y recuerda a esas gentes de bien, que trabajan al servicio de la causa por la concordia, hasta dejarse su propia vida en esta misión.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo resiste dos frentes de guerra: una económica declarada por el presidente Donald Trump y la otra, política o politiquera.