El presidente de México deja rastros en su lenguaje, gestos durante las conferencias, actitud, de lo que realmente siente por ese pueblo bueno y sabio al que dice amar: lo desprecia.
Sería risible si no se tratara de algo tan terrible como una guerra, el que sean los que en realidad la promovieron, que exijan definiciones a favor, como si tuvieran simples vasallos a su servicio.
En este contexto altamente complejo -nos dicen analistas de Banorte-, la economía de Estados Unidos –nuestro mayor socio comercial, al cual destinamos el 82% de nuestras exportaciones...
Dolido, con el hígado desecho por el golpe dado por 8 ministros de la Corte, el presidente Andrés Manuel López Obrador despotricó, descalificó y, evidentemente derrotado, advirtió que irá a una revancha que se antoja una simple bufonada