Fue a finales de agosto cuando el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, se pronunció en contra de la reforma al Poder Judicial que se discutirá en la Cámara de Senadores para su aprobación.
En conferencia de prensa matutina puntualizó que el primer motor de la economía es la inversión pública en obras de infraestructura, que resulta en la creación de miles de empleos.
Agregó que "no hay ningún fundamento constitucional", por lo que "sería una arbitrariedad y esto pues afectaría la vida pública; afectaría desde luego lo que debe ser un auténtico Estado de Derecho".