Las vivencias durante la niñez suelen determinar el comportamiento de los adultos, muchos de estos se ven reflejados en el ámbito laboral. Los líderes tienen un rol clave al detectar estas heridas de la infancia y trabajar junto con sus equipos para crear ambientes de trabajo que promuevan la empatía y colaboración por encima de los juicios y ataques personales. La coach empresarial, Bety Galván habla sobre el tema.