Con la eliminación del subsidio, los automovilistas que utilicen gasolina Magna, el combustible más utilizado en el país, tendrán que pagar una cuota íntegra de 6.17 pesos por cada litro. Los usuarios de gasolina Premium enfrentarán un pago de 5.21 pesos por litro, mientras que aquellos que dependan del Diésel deberán pagar 6.78 pesos por litro. Este aumento afecta tanto a los conductores particulares como a los autotransportistas, quienes verán un incremento considerable en sus costos operativos.