fbpx

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de abril (Al Momento Noticias).- Científicos del Instituto Nacional de Medicina Genómica (Inmegen) y de las universidades Nacional Autónoma de México (UNAM) y Autónoma de Querétaro (UAQ) estudian un nuevo grupo de fármacos llamado casiopeínas, que ha demostrado tener ventajas en el tratamiento del cáncer.

CáncerEste nuevo medicamento ha logrado disminuir los efectos secundarios presentes en los pacientes con tumores malignos.

Mediante un comunicado el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnologia (Conacyt), subrayó que el principal efecto que tienen las casiopeínas en el combate contra el cáncer es que favorecen la apoptosis, que es la muerte celular programada por el propio organismo y en los procesos cancerígenos ayuda a destruir las células enfermas.

Para explicar los efectos, el grupo de investigación utilizó la casiopeína CasII-gly en cultivos de células de cáncer cervical y estudió las respuestas fisiológicas de estas células ante el fármaco.

El subdirector de Genómica Poblacional del Inmegen, Enrique Hernández Lemus, dijo que las casiopeínas y otros compuestos con actividad biológica de su clase (compuestos organometálicos basados en cobre) han sido estudiados desde hace ya varios años, pero en los últimos años se ha enfocado el trabajo en “determinar los alcances de su actividad biológica hacia intentar averiguar los mecanismos moleculares por los cuales esta se da”.

Por lo anterior, puntualizó que la investigación que se ha realizado permitió conocer que además de producir la muerte celular, el fármaco impide que las células malignas continúen con su ciclo de vida de la etapa del ciclo celular denominada G1 a la etapa S.

También, evitar la proliferación de fibroblastos (células involucradas en la formación de la matriz extracelular, que en caso de tener cáncer provoca el crecimiento de tumores), reducir la migración celular y evita dañar el hígado, anotó.

Hernández Lemus compartió además que se encontraron evidencias de que este fármaco podría activar la respuesta inmune general del organismo y los mecanismos de reparación de las células dañadas.

Afirmó que con estos descubrimientos, se contribuye a aseverar que las terapias basadas en fármacos con cobre pueden evitar los problemáticos efectos secundarios de la quimioterapia, que muchas veces comprometen la salud de los pacientes.

Aseveró que las casiopeínas contienen en su estructura un átomo de cobre, que las vuelve altamente reactivas al material genético; además, el metal al ser un elemento naturalmente presente en las células, puede ser manejado y desechado con mayor facilidad por nuestro cuerpo.

El especialista puntualizó que las investigaciones sobre los mecanismos de acción de estos compuestos anticancerígenos no han terminado, el siguiente paso conllevará el estudio in vitro y los estudios clínicos con pacientes.

“El fármaco actualmente se encuentra en proceso la llamada fase clínica I, que es una fase de pruebas para ver su toxicidad en humanos. Una cosa es que funcione bien en modelos celulares y animales y otra es evaluar la posibilidad de efectos secundarios en seres humanos, luego hay que hacer una par de fases más antes de que apruebe para uso humano”, apuntó Hernández Lemus.

AMN.MX/fh

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *