CIUDAD DE MÉXICO.- En enero de 2026, los ingresos por remesas hacia México sumaron 4,594 millones de dólares, lo que representó una caída anual de 1.4% y la novena baja en los últimos 10 meses. La disminución se explicó por un retroceso de 5.2% en el número de operaciones, efecto que fue parcialmente compensado por un incremento de 3.9% en el monto promedio enviado por operación.
A tasa mensual, los ingresos por remesas disminuyeron 13.5%, resultado de una caída tanto en el número de operaciones como en el monto promedio enviado por operación, lo cual es consistente con el patrón estacional típico posterior al cierre de año.
El acumulado de ingresos por remesas en los últimos doce meses (febrero 2025 – enero 2026) ascendió a 61,710 millones de dólares, cifra ligeramente inferior a los 61,777 millones de dólares registrados en el período equivalente del mes previo (enero 2025 – diciembre 2025), lo que representa una diferencia de apenas 67 millones de dólares. Este comportamiento sugiere que el flujo anualizado de remesas se mantiene en un nivel prácticamente estable, sin mostrar una tendencia clara de aceleración ni de deterioro significativo.
Al ajustar por tipo de cambio e inflación, las remesas registraron en enero de 2026 una caída anual de 18.4% en términos reales, lo que representa el octavo mes consecutivo con una variación negativa. Esta contracción refleja la confluencia de tres factores: las presiones inflacionarias que erosionan el poder adquisitivo de los recursos recibidos, la apreciación del peso frente al dólar que reduce el valor en moneda nacional de cada dólar enviado y, finalmente, el menor volumen de ingresos por remesas registrado durante el mes en términos nominales.
Las remesas, como fuente de ingresos externos del país y soporte para familias, muestran una vulnerabilidad creciente ante el entorno externo, lo que podría presionar la economía de regiones dependientes en los siguientes meses si la tendencia no se revierte.
AM.MX/fm
