Ciudad de México.- Para evitar riesgos que pongan en peligro la vida y patrimonio de los habitantes de la Ciudad de México, la diputada Miriam Saldaña Chairez propuso que las autoridades capitalinas verifiquen que todas las unidades habitacionales, hospitales y escuelas que utilicen gas LP mantengan sus tanques o cilindros en un lugar que cumplan con los requisitos mínimos de seguridad.
Propuesta legislativa busca reforzar la seguridad en instalaciones de gas LP capitalinas
La Ciudad de México enfrenta retos constantes en materia de prevención de riesgos debido a su alta densidad poblacional y la complejidad de su infraestructura. Ante este panorama, el Punto de Acuerdo registrado el 28 de enero busca que la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil supervise estrictamente la ubicación y estado de los contenedores de combustible. La legisladora enfatizó que el manejo de este energético requiere condiciones mínimas de seguridad para evitar tragedias que afecten la integridad física de las personas.
Esta iniciativa responde a que el gas LP es uno de los recursos más utilizados en hogares, escuelas y clínicas debido a su accesibilidad. No obstante, deficiencias en las instalaciones o una ventilación inadecuada pueden derivar en incendios o explosiones con consecuencias fatales. Por ello, la propuesta ha sido turnada a la Comisión de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil para su análisis, priorizando la protección del patrimonio familiar y la continuidad de los servicios esenciales en la metrópoli.
Urge implementar campañas informativas sobre procedimientos preventivos y correctivos de gas
Un pilar fundamental de la propuesta es la creación de una campaña informativa masiva dirigida a la población. Actualmente, una parte considerable de los habitantes desconoce los protocolos básicos de seguridad y cómo reaccionar ante señales de alerta. La diputada Miriam Saldaña destaca que es vital que la ciudadanía aprenda a identificar el olor a gas y realice revisiones periódicas en sus sistemas, reduciendo así significativamente la probabilidad de fugas que comprometan la salud pública y el bienestar general.
La falta de mantenimiento preventivo y el desconocimiento técnico incrementan los riesgos de desastres de gran magnitud. La campaña buscaría enseñar a los usuarios a supervisar elementos críticos como mangueras, válvulas, reguladores y conexiones. Al empoderar al consumidor con información clara sobre las llaves de paso y las condiciones de ventilación, se pretende mitigar los efectos negativos que las fugas tienen sobre la calidad del aire y la seguridad en los espacios compartidos.
Vigilancia estricta en unidades habitacionales y hospitales de alta concentración poblacional
La problemática se agudiza en edificios de departamentos donde los tanques suelen colocarse en azoteas, pasillos o espacios improvisados sin supervisión técnica. En estas áreas de alta concentración, la incorrecta ubicación de cilindros representa una amenaza latente para cientos de familias. La verificación propuesta busca terminar con la falta de supervisión técnica periódica en áreas comunes, asegurando que cada instalación cumpla con las normas vigentes para evitar pérdidas materiales y humanas.
Por otro lado, los hospitales son considerados infraestructura estratégica que debe operar sin interrupciones, incluso durante emergencias. El uso de gas en calderas, cocinas y áreas de esterilización exige medidas de seguridad extremas. Una explosión en estos centros no solo pondría en riesgo al personal sanitario, sino que dificultaría la evacuación de pacientes y la atención médica crítica. Por ello, la vigilancia en centros de salud es una prioridad absoluta dentro del plan de protección civil.
AM.MX/CV
