Ciudad de México.- La reciente crisis sanitaria en el crucero MV Hondius, que zarpó desde Ushuaia hacia la Antártida, ha encendido las alarmas internacionales tras confirmarse al menos tres fallecimientos vinculados al hantavirus. Según reportes de UHN Plus Salud, este brote ha reavivado la preocupación por una enfermedad que, aunque conocida, posee una letalidad alarmante. Expertos de la OMS y los CDC se encuentran investigando la cepa Andes, una variante que se distingue por su agresividad y que ha puesto a las autoridades sanitarias en un estado de vigilancia epidemiológica constante durante este 2026.
Clasificación biológica y origen natural de la familia de los hantavirus
Los hantavirus son agentes infecciosos del tipo ARN pertenecientes a la familia Bunyaviridae. Su peligrosidad y manifestaciones clínicas varían drásticamente según su origen geográfico, dividiéndose principalmente en dos grupos:
- Hantavirus del Viejo Mundo (Europa y Asia): Son los responsables de causar la fiebre hemorrágica con síndrome renal (HFRS).
- Hantavirus del Nuevo Mundo (Américas): Provocan el Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH), la variante más crítica en nuestro continente.
El reservorio natural de este virus se encuentra en diversas especies de roedores silvestres (como el ratón ciervo). Es fundamental comprender que estos animales no enferman gravemente, sino que actúan como portadores asintomáticos, eliminando el virus en su orina, heces y saliva durante toda su vida. El riesgo para el ser humano surge al entrar en contacto con estos desechos en entornos con poca ventilación.
Mecanismos de transmisión aérea y la rara excepción del contagio humano
La vía de infección más recurrente es la inhalación de partículas aerosolizadas. Esto sucede cuando los excrementos o nidos de roedores son perturbados (por ejemplo, al barrer un lugar cerrado que estuvo deshabitado), lanzando el virus al aire. Sin embargo, el brote en el MV Hondius ha puesto énfasis en una característica inusual: la capacidad de transmisión entre personas.
Sobre esta posibilidad, la OMS y los CDC señalan que el virus Andes es el único hantavirus conocido que puede transmitirse de persona a persona en situaciones muy específicas. Se requiere un contacto estrecho y prolongado, como el cuidado íntimo de un enfermo o la convivencia cercana. “Este tipo de transmisión es excepcional y requiere contacto íntimo”, subrayan los expertos, aclarando que no se propaga por contacto casual, picaduras de insectos ni por el aire de forma masiva como otros virus respiratorios.
Sintomatología progresiva y el crítico avance hacia el fallo pulmonar
El hantavirus tiene un período de incubación que suele durar de 2 a 4 semanas. Durante la fase inicial (los primeros 3 a 5 días), el paciente experimenta un cuadro muy similar a una gripe fuerte que incluye:
- Fiebre alta y escalofríos.
- Dolores musculares intensos en muslos, caderas y espalda.
- Náuseas, vómitos o dolor abdominal severo.
No obstante, la enfermedad puede progresar rápidamente hacia una fase avanzada y grave. En cuestión de horas, el paciente puede presentar una tos seca que evoluciona a dificultad respiratoria severa debido a la acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar). El SPH tiene una letalidad del 30-40% si no se interviene a tiempo con cuidados intensivos, lo que hace vital el diagnóstico temprano mediante pruebas de anticuerpos o PCR.
Protocolos de tratamiento intensivo ante la ausencia de vacunas específicas
Actualmente, la ciencia médica no cuenta con un tratamiento antiviral específico aprobado ni con una vacuna de uso general para prevenir el hantavirus. El manejo de los pacientes confirmados es estrictamente de apoyo intensivo en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Las herramientas principales para salvar la vida del paciente incluyen el uso de ventilación mecánica, control estricto de la presión arterial y, en casos extremos, la oxigenación por membrana extracorpórea (ECMO).
Debido a la agresividad del virus, la prevención sigue siendo la mejor defensa. Las autoridades recomiendan seguir protocolos estrictos de limpieza en zonas de riesgo:
- Humedecer antes de limpiar: Jamás se debe barrer o aspirar excrementos en seco. Se debe rociar con desinfectante o lejía (proporción 1:10) y dejar actuar 15 minutos.
- Protección personal: Uso de guantes y mascarillas N95 en áreas rurales o bodegas.
- Sello de espacios: Cerrar grietas y agujeros por donde puedan ingresar roedores a la vivienda.
La OMS considera que, aunque el hantavirus no posee un potencial pandémico similar al COVID-19, su gravedad zoonótica exige que los viajeros y residentes de zonas rurales mantengan una higiene rigurosa para evitar encuentros fortuitos con el virus.
¿Qué son los hantavirus y por qué generan tanta preocupación?
Los hantavirus son una familia de virus que pueden causar enfermedades graves e incluso mortales en las personas. No son nuevos: se conocen desde hace décadas, pero han vuelto a la atención pública por brotes… pic.twitter.com/R1JCLiaO80
— UHN Plus — Salud (@UHN_Plus_Salud) May 6, 2026
AM.MX/CV
