CIUDAD DE MÉXICO.- Especialistas y autoridades sanitarias estiman que, en México, el 60% de los medicamentos vendidos en tianguis, mercados informales, redes sociales, sistemas de mensajería instantánea o sitios web no autorizados pueden ser caducos, falsos o robados, lo que expone a la población a productos sin control sanitario ni garantía de calidad.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), revelan que, al menos 1 de cada 10 productos médicos que circulan en países en desarrollo pueden estar falsificados; sin embargo, en regiones como América Latina, esta proporción puede incrementarse de manera significativa, alcanzando niveles de hasta 30% en algunos contextos, particularmente en mercados informales y no regulados.
Por ello, la Biofarmacéutica Merck & Co (MSD) lanzó una plataforma digital de información y prevención, que permitirá identificar medicamentos posiblemente falsificados y con ello reducir el riesgo en la salud.
El nuevo sitio web explica qué son los medicamentos falsificados, por qué representan un riesgo y cuáles son las prácticas más comunes utilizadas para su comercialización, como ofertas a precios inusualmente bajos o la venta a través de canales digitales no autorizados.
Además, la plataforma incluye un método de verificación en cuatro pasos, guías descargables y un test interactivo que permite a los usuarios identificar señales de alerta de manera sencilla.
En este contexto, MSD exhortó a la población a adquirir medicamentos únicamente en farmacias y establecimientos autorizados, y a desconfiar de productos ofrecidos en redes sociales, grupos de mensajería instantánea o páginas web de procedencia dudosa, donde suele concentrarse el comercio ilegal.
La Biofarmacéutica alertó que diferencia de otros productos ilegales, los medicamentos falsos representan un riesgo silencioso: en muchos casos no provocan una reacción adversa inmediata, pero no contienen el principio activo correcto, lo que puede retrasar o interrumpir tratamientos médicos, permitir el avance de enfermedades y generar consecuencias graves para la salud de los pacientes.
Por ello, recomendó que, ante la sospecha de un medicamento presuntamente falsificado, se evite su adquisición y consumo, y al mismo tiempo se denuncie ante las autoridades sanitarias.
AM.MX/fm
