CIUDAD DE MÉXICO.- Como era ampliamente esperado, Banxico decidió mantener la tasa de referencia sin cambios en 7%, en una decisión unánime. En términos generales, el comunicado no muestra cambios relevantes respecto al anterior; sin embargo, la Junta de Gobierno mantiene abierta la puerta para continuar con recortes de manera discontinua, lo que sugiere que el ciclo de relajamiento monetario aún no ha concluido.
Esto va en línea con la expectativa del mercado y del consenso, que anticipa recortes graduales para llevar la tasa hacia niveles de 6.5% alrededor de mediados de año. No obstante, empieza a generar preocupación el margen de maniobra que tendrá el banco central para materializar esos ajustes.
En particular, destaca la presión al alza en la inflación subyacente. La convergencia hacia el objetivo de 3% se pospone ahora hasta el segundo trimestre de 2027, es decir, aproximadamente seis trimestres más adelante. Asimismo, se observan revisiones al alza en los pronósticos de inflación tanto general como subyacente respecto a estimaciones previas, impulsadas principalmente por presiones en el componente de servicios.
Este entorno inflacionario introduce dudas sobre la capacidad de Banxico para recortar la tasa hasta 6.5% si las presiones persisten. Con la información actual, el banco central mantiene el sesgo hacia recortes, pero con un riesgo creciente de pausas en el ciclo o de que no se alcance el nivel que descuenta el mercado.
Hacia adelante, la trayectoria dependerá de la evolución de los pronósticos inflacionarios. De observarse un mayor deterioro, podríamos ver un ajuste en la retórica monetaria y una menor magnitud de recortes. Por ahora, nuestro escenario base contempla dos recortes adicionales, con una tasa de cierre alrededor de 6.75%.
AM.MX/fm
