CIUDAD DE MÉXICO.- El proyecto de Banxico sobre cámaras de compensación entró a consulta pública con la intención de fomentar la competencia y la interoperabilidad en las cámaras que procesan pagos con tarjeta en México. La propuesta fue publicada el 31 de diciembre de 2025 por el Banco de México y tiene como objetivo actualizar las reglas que rigen este segmento clave del sistema de pagos, con el fin de promover un mercado más eficiente, seguro y amplio para los usuarios finales.
La regulación se concentra en las “Reglas para la organización, funcionamiento y operación de cámaras de compensación para pagos con tarjetas”. Esta iniciativa busca sentar un marco normativo que incentive la entrada de nuevos participantes, reduzca barreras de acceso y promueva servicios más competitivos para comercios y tarjetahabientes, además de fortalecer la seguridad operativa de las transacciones.
Las cámaras de compensación son estructuras dentro del mercado de pagos que permiten que las transacciones con tarjeta de crédito y débito se procesen entre emisores, adquirentes y otros participantes del sistema. Actualmente en México operan redes concentradas que dificultan la competencia en función de la falta de interoperabilidad entre participantes, lo que puede generar costos elevados y limitar la inclusión de nuevas tecnologías o empresas más pequeñas.
El proyecto de Banxico responde a este contexto y busca hacer que estas cámaras operen bajo condiciones más abiertas, de forma que diferentes actores puedan integrarse al sistema y ofrecer servicios de procesamiento más competitivos. Esta apertura puede traducirse en menores comisiones y servicios más eficientes para los usuarios que pagan con tarjetas en comercios o en línea.
El corazón del proyecto de Banxico sobre cámaras de compensación está en reforzar la interoperabilidad entre cámaras, lo que significa que los sistemas puedan comunicarse y procesar pagos de manera fluida independientemente de la cámara a la que esté afiliada una tarjeta o un comercio. Esto permite, por ejemplo, que una tarjeta emitida por un banco pueda ser aceptada y liquidada sin importar cuál cámara procese la transacción.
Además, el proyecto busca estándares de competencia mediante la eliminación de prácticas que puedan funcionar como barreras de entrada para nuevos participantes, así como reglas claras para la incorporación de empresas tecnológicas o financieras emergentes. Esto, según Banxico, podría ampliar las opciones de servicios disponibles en el mercado de pagos con tarjeta en el país.
Las reglas propuestas también incluyen ejes relacionados con la gestión de riesgos y la adopción de estándares internacionales de seguridad y ciberseguridad. Con ello, se pretende que la operación de las cámaras no solo sea más competitiva, sino también más robusta desde el punto de vista tecnológico y operativo, reduciendo vulnerabilidades en el procesamiento de pagos.
Esto incluye aspectos sobre la protección de la información y la administración de riesgos, así como una adecuada comunicación entre los participantes y el propio banco central, lo que puede ayudar a afrontar posibles interrupciones del servicio o amenazas tecnológicas.
El proyecto fue abierto a consulta pública hasta el 4 de febrero de 2026, lo que permite que cualquier persona o empresa interesada pueda enviar comentarios o sugerencias a través del portal de regulación de Banxico. La participación se considera parte de un proceso de mejora normativa para afinar las reglas antes de su posible adopción definitiva.
Esta consulta pública se suma a otras iniciativas regulatorias del Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) destinadas a impulsar la eficiencia y la inclusión en el mercado de pagos electrónicos.
Si la propuesta se consolida como norma, el mercado podría experimentar una mayor competencia entre plataformas de pagos, servicios más accesibles para comercios de todos tamaños y tarifas posiblemente más bajas para los usuarios finales. Asimismo, la interoperabilidad podría facilitar la expansión de nuevos métodos de pago que hoy enfrentan barreras por la falta de reglas claras entre cámaras y redes.
La iniciativa refleja un interés regulatorio por modernizar el sistema de pagos en México, alineándolo con estándares internacionales y promoviendo la inclusión financiera, un reto pendiente en un entorno donde aún prevalecen altos niveles de uso de efectivo y barreras para la aceptación de pagos electrónicos.
AM.MX/fm
