Ciudad de México.- La Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) de la Ciudad de México ha tomado medidas contundentes para garantizar la transparencia en el control de emisiones. A través de la Dirección General de Inspección y Vigilancia Ambiental (DGIVA), se ejecutó la clausura total temporal de los Centros de Verificación IZ-38, en Iztapalapa, y BJ-67, en la alcaldía Benito Juárez, tras detectar fallas críticas en sus protocolos.
Anomalías detectadas en el proceso de entrega de certificados y hologramas tipo exento
Durante las visitas de inspección, el personal especializado de la DGIVA identificó que ambos establecimientos no cumplían con la normativa vigente al momento de otorgar la documentación oficial. Específicamente, se hallaron irregularidades debido a que la entrega de certificados y hologramas no se realizaba en el área designada como “Entrega de Resultados” dentro de las instalaciones, un requisito indispensable para la operación legal de estos centros.
Estas omisiones administrativas generan una falta de certeza sobre si los documentos corresponden realmente al vehículo inspeccionado. De acuerdo con las autoridades, esto representa un riesgo ambiental considerable, ya que abre la posibilidad de que unidades que no cuentan con las condiciones mecánicas necesarias circulen con un holograma exento, evadiendo los controles de contaminación establecidos para la capital.
Vigencia de la medida de seguridad y compromiso con el control de la contaminación
La sanción impuesta consiste en una clausura total temporal que se mantendrá activa hasta que se resuelva el procedimiento administrativo ambiental correspondiente. Esta decisión se fundamenta en el posible incumplimiento de lo establecido en el Manual para la Operación y Funcionamiento de los Centros de Verificación Vehicular, reforzando la vigilancia sobre los entes encargados de medir las emisiones en la Zona Metropolitana.
Con estas acciones, la SEDEMA busca fortalecer los mecanismos de supervisión para asegurar que la verificación vehicular se realice bajo estricto apego a la ley. El objetivo final de la dependencia es prevenir la contaminación atmosférica y garantizar que los procesos operativos beneficien directamente la salud ambiental y la calidad del aire que respiran los habitantes de la Ciudad de México.
AM.MX/CV
