CIUDAD DE MÉXICO.- El Instituto Nacional Electoral (INE) comenzará hoy la organización de los comicios de 2027 en medio de una crisis interna, señalamientos anticipados sobre un posible fraude por las llamadas “boletas planchadas”, la renuncia de la funcionaria que encabezaba la estructura de más de 15 mil trabajadores y divisiones entre las consejerías.
Este jueves dará inicio formalmente el proceso electoral federal 2027, con el que el INE comenzará los trabajos de organización de los comicios en los que se renovará la Cámara de Diputados. El arranque marcará el comienzo de la etapa de preparación, instalación de órganos electorales, actualización de procedimientos y definición de los recursos necesarios para la jornada del próximo año.
Ayer, horas antes del banderazo de salida al proceso electoral, Claudia Arlett Espino renunció a la Secretaría Ejecutiva del organismo por motivos de salud, por lo que la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, nombró de manera provisional a Roberto Carlos Félix, hasta entonces titular de la Dirección Ejecutiva de Organización Electoral.
La salida trastoca una de las áreas clave para los comicios, pues la Secretaría Ejecutiva coordina las direcciones responsables de la organización electoral.
A ello se suman los cuestionamientos de la oposición por las denominadas “boletas planchadas”, luego de que el INE dejó a criterio de los consejos distritales determinar si deben anularse votos cuando existan indicios de que las papeletas se introdujeron en las urnas sin dobleces u otras señales de manipulación propias de una votación ordinaria.
El arranque también ocurre en medio de diferencias públicas entre las consejerías. Carla Humphrey, por ejemplo, votó en contra del proyecto de presupuesto del INE para 2027 y alertó que la propuesta se construyó “a ciegas” y sin un análisis suficiente de las necesidades del proceso electoral.
Lejos de la austeridad
El sistema electoral federal perfila un gasto de hasta 50 mil 927 millones de pesos en 2027, pese a que ese año no habrá elección presidencial ni renovación del Senado.
La cifra considera los recursos solicitados al Congreso por el Instituto Nacional Electoral, el financiamiento público de los partidos políticos nacionales, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la Fiscalía Especializada en materia de Delitos Electorales (Fisel) y una bolsa precautoria para una eventual consulta popular o revocación de mandato.
Sin considerar ese último fondo, el aparato electoral federal requerirá al menos 46 mil 191 millones de pesos.
De ese monto, 42 mil 274 millones corresponden a la operación del INE y al financiamiento de los partidos; otros 3 mil 778 millones serían destinados al TEPJF y 139 millones a la fiscalía electoral.
A esos recursos se añade una bolsa precautoria por 4 mil 736 millones de pesos contemplada por el INE para enfrentar una eventual consulta popular o proceso de revocación de mandato. En caso de utilizarse, el gasto federal ascendería a los 50 mil 927 millones de pesos.
La cifra contrasta con los recursos destinados al mismo aparato electoral durante 2024, cuando México celebró elecciones presidenciales y renovó el Senado y la Cámara de Diputados.
Ese año, el INE y los partidos recibieron en conjunto 32 mil 767 millones de pesos; el Tribunal Electoral contó con 3 mil 622 millones y la fiscalía electoral dispuso de 198.2 millones.
En total, esos tres rubros representaron 36 mil 587 millones de pesos.
Por ello, incluso sin considerar la bolsa precautoria, el gasto proyectado para 2027 representa 9 mil 604 millones de pesos adicionales respecto de 2024, equivalente a un incremento nominal de 26.2%.
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