CIUDAD DE MÉXICO.- El presidente Donald Trump ha anunciado amplios aranceles “recíprocos” a todos los socios comerciales de Estados Unidos, imponiendo un arancel base del 10% a sus importaciones, así como aranceles más altos a 60 naciones y sectores: China enfrentará un arancel total del 54% (desde el 19% aprox. anterior), mientras que la Unión Europea verá un incremento al 20%, Japón al 24%, Taiwán al 32%, Corea del Sur al 25%, e India al 26%, por mencionar algunos. Países latinoamericanos, como Brasil, Chile, Colombia y Perú, verán incrementos al gravamen mínimo de 10%. México y Canadá no fueron incluidos en estas medidas; para ellos, los aranceles de 25% en bienes que no cumplan con las reglas del TMEC seguirán vigentes, mientras que los que cumplan estarán exentos; se mencionó que una vez resueltas las inquietudes de la Casa Blanca en torno al tránsito ilegal de migrantes y fentanilo, el arancel sería reducido a 12%.
Los aranceles se implementarán en fases, con la tarifa base del 10% comenzando después de la medianoche del sábado y los gravámenes más altos personalizados iniciando el 9 de abril. Con respecto a automóviles se esperan aranceles de 25% que iniciarán su vigencia tan pronto como la medianoche, con la salvedad de los provenientes de México y Canadá que cumplan con las reglas del TMEC; para ellos, el arancel a pagar será sólo sobre el porcentaje del vehículo no fabricado en Estados Unidos
La administración justificó estas medidas como acciones comerciales “recíprocas” que acercan sus tasas de gravamen a los aranceles y barreras no arancelarias extranjeras impuestas a los productos estadounidenses, así como a supuestos casos de manipulación cambiaria. Durante el anuncio, D. Trump confirmó que el uso de aranceles busca “rebalancear” el comercio global y reconstruir la manufactura estadounidense. Comentó también que estas medidas buscan presionar a los demás a que reduzcan sus barreras comerciales con Estados Unidos, no descartando reducciones en los gravámenes recíprocos de ser así. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, advirtió que cualquier represalia a estas medidas será respondida con mayores aranceles.
¿Cuál ha sido la reacción del mercado?
La mayoría de los mercados «fuera de horario» reaccionaron negativamente al anuncio: el S&P 500 se contrae 2.8%; el Stoxx 50, -1.9%; Topix, -2.9%; TSX, -2.4%; CSI 300, -0.5%; Hang Seng, -1.7%; TAIEX, 0.1%; Nifty 50, +0.7%; KOSPI, -1.1%; Bovespa, -0.8%, etc. Por otro lado, el futuro de la bolsa mexicana muestra alivio y sube 1.1%. En términos de moneda, el euro presenta un fortalecimiento en el día de 0.4% respecto al dólar, mientras que el yen lo hace en 1.6%; asimismo, el peso mexicano se aprecia de 0.8%, al igual que el dólar canadiense. La tasa del del Tesoro a diez años presentó incrementos tras el anuncio, pero posteriormente ha retrocedido 15 pbs.
¿Cuál es nuestra visión?
Los aranceles anunciados son más elevados y generales de lo estimado. Esto es así debido al piso de gravamen que la Casa Blanca coloca, del 10%, a todas las importaciones. Dado que el arancel promedio de Estados Unidoses de aproximadamente 2.5%, el conjunto de medidas representa un cambio radical en la postura comercial de la economía más grande del mundo.
Aunado al piso de gravamen, la tasa arancelaria “recíproca” anunciada es, para numerosos países afectados, más elevada que la efectivamente impuesta a Estados Unidospor parte de estos países, por lo que la acción en su conjunto luce excesiva. Por ejemplo, los aranceles promedio de la UE a Estados Unidosrondan el 5%; en Japón, la cifra es de aproximadamente 4%. La apertura a que estas tasas sean reducidas de corregirse cualquier trato “desigual” hacia Estados Unidos es un atenuante, pero es claro que el camino para hacerlo no puede limitarse a reducir aranceles, y que necesariamente tiene que transitar por una combinación adicional de mayor inversión extranjera en Estados Unidos, la desarticulación de barreras no arancelarias (algunas de ellas existentes por razones de bioseguridad que difícilmente serán removidas), políticas cambiarias destinadas a fortalecer sus propias monedas y hacer más competitivo al dólar, y/o demás medidas de orden político o geopolítico que beneficien a Trump electoralmente. Cabe mencionar que, aún cumpliendo todo lo anterior, la tasa se reduciría al mínimo de 10%. Esto sugiere una motivación también recaudatoria, a fin de compensar la extensión de sus recortes impositivos. Por supuesto, la ruta alterna es tomar represalias que minen, desde dentro, la nueva política comercial americana.
Aunque la Casa Blanca espera que los aranceles generen inversión y mayor recaudación, la nueva política comercial es un riesgo para el crecimiento y la dinámica de precios en aquel país, pues el impacto económico inmediato sería negativo, mientras que cualquier beneficio a largo plazo podría tardar años en materializarse; para el resto del mundo también presenta riesgos, por el tamaño del consumidor estadounidense. El efecto podría exacerbarse de presentarse represalias comerciales, sobre las cuales numerosos países ya se han pronunciado.
De momento, mantenemos sin cambio el posicionamiento en activos globales. El escenario de riesgo podría empeorar o mejorar en función de que tan rápido el resto de los países logren negociar su acercamiento al piso de gravamen recíproco, o se alejen de él por una dinámica de represalias y contrarrepresalias. Los próximos días serán decisivos en ese sentido.
Sin menoscabo de lo anterior, lo cierto es que, a menos que el piso arancelario sea retirado y numerosos instrumentos recíprocos atenuados, veremos impulsos estanflacionarios en Estados Unidos, que son negativos para los instrumentos de riesgo de ese país y el resto del mundo. Asimismo, el anuncio no elimina la incertidumbre, pues probablemente veremos reacciones por parte de los países afectados.
En lo concerniente a los activos mexicanos, la medida descarta el peor escenario posible para el país de aranceles de 25% a todos los bienes y sin distinción. En términos relativos, México (junto con Canadá) puede presentarse como uno de los pocos países favorecidos: su arancel mínimo es 0% en todos los bienes que cumplen con las reglas del TMEC, y para el resto, un 25% que puede reducirse a 12%. (Se estima que el 50% de las exportaciones mexicanas a Estados Unidoscumplen con esas reglas, pero la cifra puede elevarse a 80% en el corto plazo).
AM.MX/FM