Ciudad de México.- Bajo el cobijo del Teatro Sergio Magaña, la Secretaría de Cultura capitalina abre sus puertas a una propuesta escénica que rompe con la solemnidad religiosa tradicional para dar paso a la humanidad de la frontera. Un Cristo fronterizo, enamorado y profundamente humano toma el escenario del recinto con Aparta de mí este cáliz que se presentará del 19 al 21 de febrero. Basada en el texto del escritor tijuanense Luis Humberto Crosthwaite, la obra propone una relectura contemporánea de los Evangelios situada en el norte del país, un territorio atravesado por la violencia, la fe, la contradicción y la esperanza.
La vida cotidiana de Chuy redefine la figura del mesías fronterizo
En esta interpretación, el espectador conoce a Chuy, un hombre convencido de su divinidad que, lejos de los altares, vive la crudeza de la vida civil: paga impuestos, lidera colonos y abre puntualmente su “changarro”. Es en este espacio cotidiano donde recibe a quienes buscan desesperadamente un milagro, mientras él mismo experimenta los sentimientos más terrenales al estar profundamente enamorado de una mujer en un entorno hostil.
Sin embargo, la trama se complica al contrastar esta fe con una realidad exterior acechada por el peligro y la traición. La presencia de un antagonista misterioso, cuya apariencia física espejea a la del protagonista, añade una capa de suspenso a esta historia que cuestiona la rigidez del cristianismo tradicional para ofrecer una mirada crítica sobre la identidad y la espiritualidad en el convulso norte de México.
La propuesta escénica utiliza el arte rasquache para cuestionar el mito
El director y actor Emmanuel Pichardo Caballero busca que el montaje sea un puente entre el ritual sagrado y el lenguaje teatral, sin caer en el adoctrinamiento. Al respecto, el creativo señaló: “Partiendo de la cualidad ritual del material textual, apostamos por la construcción simbólica de un Cristo terrenal, fronterizo, un exconvicto mesiánico con ideales, sentido de justicia e igualdad: un Cristo enamorado, un Cristo feliz (…) Con este proyecto proponemos reinventar la forma en que nos relacionamos con la espiritualidad en este contexto árido y cruel que se vive en las fronteras del noreste y noroeste de México”.
Visualmente, la obra se apoya en la estética del rasquache art, una corriente chicana que transforma objetos comunes en poderosos símbolos de resistencia y expresión. Esta elección artística permite que la narrativa visual refuerce la deconstrucción de las imágenes míticas, poniendo en crisis los dogmas establecidos y convirtiendo la escenografía en una herramienta de crítica social y cultural sumamente potente para el público actual.
El elenco y equipo creativo alistan tres funciones en Santa María la Ribera
El montaje cobra vida gracias a las interpretaciones de José Olivares, Caridad Gómez, Aglaé Lingow, Bruno Sangar y el propio Emmanuel Pichardo. El respaldo técnico es igualmente robusto, contando con el diseño de escenografía e iluminación de Esaú Corona y una atmósfera sonora y musical diseñada por Mao Alonso Zapién y Bruno Sangar, quienes logran capturar la esencia árida del paisaje fronterizo en cada escena.
Aparta de mí este cáliz se presentará en febrero, los días jueves 19 y viernes 20 a las 20:00 horas, y el sábado 21 a las 19:00 horas, en el Teatro Sergio Magaña. El recinto se ubica en Sor Juana Inés de la Cruz 114, dentro de la histórica colonia Santa María la Ribera. Los boletos ya se encuentran disponibles tanto en la taquilla del teatro como a través de la plataforma Ticketmaster.

AM.MX/CV
