STANFORD, CALIFORNIA.- La vacuna nasal sin agujas desarrollada por científicos de la Universidad de Stanford podría transformar la forma en que se previenen enfermedades respiratorias y alergias, al ofrecer protección amplia mediante una sola aplicación en forma de spray. Los resultados de esta investigación fueron publicados en 2026 en la revista científica Science, donde se detalla que el tratamiento logró generar inmunidad duradera en modelos animales durante varios meses.
De acuerdo con Cadena Política, a diferencia de las vacunas tradicionales, que entrenan al sistema inmunológico para reconocer un solo patógeno específico, esta nueva vacuna nasal estimula múltiples mecanismos de defensa al mismo tiempo. El spray activa la inmunidad innata, que responde de forma inmediata, y también fortalece la memoria inmunológica, encargada de proteger al organismo a largo plazo.
Este enfoque imita de forma controlada una infección natural, lo que mantiene a los pulmones en estado de alerta frente a virus, bacterias y alérgenos, una estrategia que podría resultar más eficaz frente a patógenos mutantes o emergentes.
En ensayos realizados con ratones, los científicos observaron que una sola aplicación redujo hasta 700 veces la carga viral en los pulmones. Además, los animales no presentaron efectos secundarios graves, como inflamación severa o pérdida de peso, lo que sugiere un perfil de seguridad prometedor en etapas tempranas.
La investigación también demostró que la vacuna brindó protección contra infecciones bacterianas y disminuyó las reacciones a alérgenos comunes, lo que amplía su potencial de uso más allá de las enfermedades virales.
La fórmula combina componentes que activan diferentes partes del sistema inmunológico, como estimuladores de la respuesta innata, proteínas que atraen células T hacia los pulmones y señales que prolongan la duración de la protección. Gracias a esta combinación, la inmunización no se limita a un solo virus o bacteria, sino que entrena al organismo para reaccionar ante múltiples amenazas respiratorias.
Este modelo representa un cambio significativo frente a siglos de desarrollo de vacunas enfocadas en un único objetivo, lo que podría simplificar futuras campañas de vacunación y mejorar la cobertura poblacional.
Por ahora, la vacuna nasal sin agujas se encuentra en fase preclínica, lo que significa que aún no ha sido probada en humanos. Los investigadores estiman que los ensayos clínicos podrían comenzar entre finales de 2026 y 2027 para evaluar su seguridad y eficacia en personas. Si los resultados son positivos, los estudios a gran escala se realizarían entre 2028 y 2029, con una posible aprobación dentro de los siguientes cinco a siete años.
La posibilidad de administrar una vacuna mediante un spray nasal podría facilitar la logística de las campañas de inmunización, especialmente en poblaciones con miedo a las agujas o en regiones con acceso limitado a personal médico. Además, al no requerir jeringas ni condiciones complejas de aplicación, este tipo de tecnología permitiría aumentar la cobertura y reducir costos en sistemas de salud pública.
Más información sobre avances científicos y salud pública puede consultarse en /economia-mexico-2026, mientras que los detalles del estudio y su publicación científica están disponibles en el portal de la revista Science en https://www.science.org.
AM.MX/fm
