CIUDAD DE MÉXICO.— En un esfuerzo por brindar transparencia y certidumbre sobre uno de los acervos más importantes del arte moderno mexicano, diversas instituciones han aclarado la situación legal y operativa de la Colección Gelman. A través de comunicados y precisiones jurídicas, el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), la familia Zambrano y la Fundación Banco Santander han ratificado que el manejo de la colección se encuentra bajo estricto apego a la ley y a la voluntad testamentaria de sus fundadores.
El Origen Legal y la Voluntad de Natasha Gelman
La base de la gestión actual radica en el testamento de Natasha Zahalka Krawak, viuda de Jacques Gelman, firmado en agosto de 1993. Contrario a interpretaciones previas, el testamento no contiene ninguna exigencia de que las obras permanezcan en México de forma temporal ni permanente; por el contrario, prevé explícitamente su exhibición en el extranjero.
Jurídicamente, el testamento nombró a Robert Littman como legatario único y albacea, otorgándole la propiedad y administración legal del acervo. Esta titularidad fue formalizada mediante escritura pública en 1998 y ratificada por autoridades judiciales de México y Estados Unidos tras diversos litigios, alcanzando el carácter de cosa juzgada.
La Transición a la Familia Zambrano y el Convenio Tripartita
En 2023, Littman llegó a un acuerdo con la familia Zambrano para la transmisión de parte del acervo. Actualmente, los Zambrano son los propietarios legítimos de 41 obras originales de Natasha Gelman, adquisición que ha sido verificada legalmente y registrada ante el INBAL.
Para garantizar la difusión y protección de las piezas, se ha establecido un convenio tripartita entre el INBAL, la familia Zambrano y la Fundación Banco Santander. Este acuerdo implica cinco años de colaboración institucional coordinada, donde el banco actúa como gestor cultural y no como propietario.
⇒ El ciclo de itinerancia contempla que las obras se presenten en museos de prestigio, como el Faro Santander en Cantabria, con un compromiso de retorno programado a México en 2028 y 2030.
Protección del Patrimonio y Cumplimiento de la Ley
De las 160 obras que componen la actual muestra, solo 30 cuentan con la declaratoria de Monumento Artístico, sujetas a la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos. Estas piezas, que incluyen trabajos icónicos de Frida Kahlo y Diego Rivera, son supervisadas permanentemente por el INBAL durante su traslado y exhibición internacional.
Las instituciones han reiterado que ningún acuerdo suscrito contempla el cambio de propietario ni el traslado definitivo de la colección fuera del país. Este modelo de colaboración busca generar confianza para que otros coleccionistas privados faciliten sus obras para el disfrute público, fortaleciendo el patrimonio cultural mediante un marco jurídico actualizado y transparente.
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AM.MX/dsc
