Los portafolios con mayor rendimiento lograron reducir pérdidas y capitalizar la recuperación del mercado gracias a una gestión más adaptativa y menos concentrada.
CIUDAD DE MÉXICO.- Natixis IM analizó recientemente 53 portafolios modelo de perfil moderado en Latinoamérica y sus conclusiones demostraron que los activos tradicionales representaron 89% del portafolio promedio y que los asesores de inversión en América Latina y US Offshore priorizaron renta fija y activos tradicionales en la primera mitad de 2026.
Esta estructura combinó renta variable y renta fija como base para enfrentar las fluctuaciones del entorno internacional. La apuesta por estos instrumentos permitió capitalizar la recuperación parcial de los mercados tras meses de caídas pronunciadas.
De acuerdo con el estudio “Latam and US Offshore Advisors Portfolio Barometer” publicado por Natixis Investment Managers, la preferencia por activos tradicionales y estrategias de renta fija flexible definió las decisiones de inversión en América Latina y US Offshore durante el 1S26.
La geopolítica y la volatilidad marcan el ritmo de las decisiones
Las tensiones geopolíticas y la intensa volatilidad de los mercados que caracterizaron a la primera mitad del año impulsaron a los asesores a modificar la composición de sus portafolios.
El Barómetro de Portafolios de Natixis IM pretende descubrir la forma en que los asesores de inversión abordaron dichos desafíos: ¿reposicionaron los portafolios moderados? ¿Qué decisiones de asignación se mantuvieron vigentes durante la contracción del 1T26 y subsecuente recuperación? ¿Qué estrategias contribuyeron a generar resultados más sólidos y ajustados al riesgo, versus portafolios con resultados más débiles?
Una gestión más dinámica ante a un mercado cambiante
Los resultados del Barómetro muestran que, en un entorno donde las herramientas tradicionales de diversificación enfrentan nuevos retos, los asesores financieros priorizaron estrategias más flexibles, una mejor distribución del riesgo y una menor concentración de activos.
La exposición a renta variable aumentó al 47% del portafolio total, cuatro puntos porcentuales más que en el primer semestre de 2025, mientras la renta fija tradicional se redujo al 42% para dar lugar a activos reales.
En conjunto, la renta fija y variable representó 88.8% del portafolio promedio, en línea con lo observado en años anteriores.
Las asignaciones a renta variable global, mercados emergentes y renta variable por sector se incrementaron, y las acciones europeas registraron la mayor caída.
La renta fija cayó moderadamente durante los 12 meses anteriores. La menor asignación a fondos de corto plazo, deuda de alto rendimiento y otros activos de renta fija compensó los aumentos en deuda global, corporativa, gubernamental y de mercados emergentes.
Natixis IM identificó cambios en la gestión del riesgo por parte de los profesionales. Al volverse menos eficientes las estrategias defensivas convencionales, los asesores adoptaron vehículos más flexibles. La capacidad de adaptar oportunamente los portafolios a las condiciones del mercado fue uno de los principales factores que permitió a los portafolios que generaron más rendimiento reducir pérdidas y capitalizar la recuperación observada durante la primera mitad del año.
Las estrategias diversificadas y flexibles representaron 60% de la asignación promedio en renta fija, mientras que los mandatos puramente flexibles representaron 40% de la clase de bonos. Esto facilitó ajustes dinámicos en duración y riesgo crediticio, clave para gestionar el impacto de los cambios en las tasas de interés.
Los portafolios del cuartil superior lograron un retorno semestral del 9% gracias a una gestión más adaptativa y a menor concentración de posiciones, es decir, la estructura interna y control de la concentración del portafolio fueron decisivos en el desempeño obtenido.
Los portafolios líderes limitaron el peso de sus tres mayores posiciones al 40% del total de activos, mientras que las del cuartil inferior expusieron un 53% de su capital a solo tres instrumentos, incrementando la vulnerabilidad ante la volatilidad.
En el segmento de renta variable, los portafolios de mejor desempeño diversificaron su exposición en una media de siete posiciones y limitaron su mayor tenencia al 32% de este componente. Al contrario, los portafolios rezagados, concentraron el 45% en una sola posición, lo que obstaculizó su participación en la recuperación general del mercado.
Mauricio Giordano, Country Manager, Natixis IM México, comenta: “Los asesores que mejor navegaron el primer semestre de 2026 no fueron los que asumieron más riesgo, sino los que lo gestionaron de forma más inteligente. La renta fija flexible les dio margen de maniobra ante los cambios en las tasas, y el aumento en renta variable y activos reales refleja una lectura más acertada del ciclo económico”.
La rotación hacia deuda corporativa, mercados emergentes, estrategias de corta duración y activos reales mejoró la diversificación de los portafolios
El análisis también detectó un giro hacia segmentos más específicos dentro del universo de renta fija. Los asesores de mejor desempeño redujeron su exposición a renta fija global tradicional al 35.9% del componente de bonos y rotaron hacia deuda corporativa, papel de mercados emergentes y estrategias de corta duración.
Entre los portafolios más resilientes, casi la mitad incorporó activos alternativos y reales, como materias primas y bienes raíces. Esta inclusión permitió obtener un beneficio de diversificación del 23%, frente al 15% conseguido por los portafolios con menor desempeño. Con ello, se compensó la correlación positiva entre renta variable y bonos que predominó en el mercado durante el período analizado por Natixis IM.
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