fbpx

Jorge Herrera Valenzuela

Es interesante recordar que en el siglo pasado en México, con un año de anticipación al día de la votación, conocíamos el nombre del nuevo Presidente de México. En  1940 y en 1952 hubo violencia después de las elecciones por las protestas de almazanistas y henriquistas, respectivamente. En 1988 “se cayó y se calló el sistema”, pero el candidato oficial fue el triunfante. Dos eran  partidos políticos con estructura nacional (PAN y PRI) que realizaban sus  campañas, en tanto que el proceso electoral, en cuanto a la  organización, desarrollo y calificación, estaba a cargo de la Comisión Federal Electoral, presidida por el Secretario de Gobernación, e integrada con representantes de los partidos políticos, el notario público más antiguo del Distrito Federal, un senador, un diputado federal y funcionarios de Gobernación.

A trece meses de que acudamos a las casillas electorales para elegir al Presidente de México, correspondiente al sexenio 2018-2024, el panorama es de tensión, de incertidumbre, de indiferencia, porque se augura un proceso electoral turbio, en que los candidatos dedicarán su tiempo para atacarse entre ellos, en lugar de presentar programas de trabajo, hablar de estrategias para erradicar la corrupción y la impunidad, proporcionar fórmulas para restaurar la seguridad,  trazar planes para liquidar la  violencia.

La sucesión presidencial pasó de las noticias políticas a la información policíaca, al consumarse en 1994 los asesinatos del candidato priista Luis Donaldo Colosio Murrieta y del secretario general del comité nacional del tricolor, José Francisco Ruiz Massieu, prospecto, en esos días, para ser líder de la Cámara de Diputados. Internamente el PRI se desarticuló. Tres años después perdió totalmente su poder en la Capital del País al surgir el PRD, con los expriistas Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Porfirio Muñoz Ledo. El siguiente descalabro lo hizo borrar de su historial el calificativo de invencible, pues un defeño-guanajuatense se impuso como candidato presidencial del PAN y cumplió su propósito de campaña: sacó al PRI de Los Pinos.

Vicente Fox Quesada y Felipe de Jesús Calderón Hinojosa no pudieron ni supieron manejar sus respectivas sucesiones. El frívolo panista desde el segundo año del sexenio, ya quería tirar el arpa y dejó que su esposa Martha Sahagún “gobernara” junto con él. Pretendieron lanzar a Santiago Creel Miranda, pero “El Hijo Desobediente” (Calderón) ganó la postulación. Calderón no logró que su secretario de Hacienda, Ernesto Cordero Arroyo, obtuviera el apoyo PANista y en el 2006 Josefina Eugenia Vázquez Mota fue, sin éxito, la candidata.

La candidatura del mexiquense Enrique Peña Nieto se fraguó con anticipación, sin dar oportunidad a que otros PRIistas tuvieran parte en el juego. Por primera vez, en el PRI, no había “dedazo”, el candidato no salía, ni había figurado en un gabinete presidencial;  era el segundo que de gobernador llegaba, directamente, a la Presidencia de la República, el primero lo fue Fox Quesada. Peña Nieto tuvo el respaldo del Partido Verde Ecologista de México, alcanzando el 38 por ciento del total de la votación, el porcentaje más bajo en el actual milenio, porque el 7 por ciento fue “verde”.

Estamos frente a una sucesión presidencial inédita. Los presidentes de dos partidos políticos están en plena campaña, gobernadores y exgobernadores ya manifestaron sus deseos de ser candidatos, así como se apuntan los llamados “independientes”. Solo dos mujeres aspiran a figurar en las boletas electorales del 2018, la panista Margarita Zavala Gómez del Campo e Ivonne Aracelly Ortega,  Pacheco, exgobernadora de Yucatán, legisladora y dirigente  nacional priista. Mientras en el PRI nadie habla, hasta en tanto el Presidente Peña Nieto, lo ordene.

Muy próximo el momento en que los electores decidan por quien votar para que suceda a quien hoy despacha en Los Pinos y ocasionalmente en Palacio Nacional. En el 2000, Fox Quesada realizó una extraodinaria campaña de mercadotecnia e hizo creer que todo cambiaría en México. En menos de un año, sus electores estaban decepcionados. Hoy, Andrés Manuel López Obrador, luego de formar su propio partido, busca por tercera vez la Presidencia de México, sin cambiar su discurso, sin mostrar un programa de trabajo y manteniendo su posición de salvador de la Patria.

Debe observarse con lupa a cada uno de los que lleguen a ser candidatos, porque México requiere, con urgencia, de una persona que realmente garantice abatir la corrupción, la impunidad, la inseguridad, la violencia, factores determinantes en la crisis política, social y económica en que nos encontramos. En el caso de los “independientes”, es necesario saber exactamente si pueden ser aceptados como tales, pues en algunos casos se trata de políticos que abandonaron las filas de los partidos donde militaron, por razones que ellos deben explicar a satisfacción de los ciudadanos.

Recomiendo busquen y lean los tres amplios reportajes que redactó  mi colega y amigo Javier Lozada León, relacionados con los políticos que figuraron como precandidatos presidenciales en 1981, en 1987 y en 1993. Son libros de consulta permanente

PREGUNTA PARA MEDITAR:

¿Los contendientes por alcanzar el triunfo y llegar a Palacio Nacional, evitarán que la violencia sea desterrada en todo el proceso electoral y en período postelectoral?

LO QUE OÍMOS EN LA CALLE

EL INÚTIL GASTO PARTIDISTA

Los legisladores federales y los estatales se resisten a que se reduzca el gasto millonario de los partidos políticos, porque saben que después la propuesta es adecuar los salarios de senadores y diputados. En Jalisco, el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz y el joven diputado independiente Pedro Kumamoto buscan fusionar sus iniciativas. Jorge Aristóteles propone cero pesos a los partidos cuando no sea año electoral y Pedro “sin voto, no hay dinero”. Por su parte Carlos Manuel Rodríguez Morales, delegado del Instituto Nacional Electoral, INE, argumenta que dejar sin financiamiento a los partidos, es abrir las puertas a “dinero ilegítimo”. La realidad es que el INE es igual a “La Carabina de Ambrosio” y los partidos políticos el más productivo negocio que pagamos todos los contribuyentes. En el Congreso de la Unión la iniciativa está “congelada”.

NORBERTO RIVERA RENUNCIARÁ

El duranguense Norberto Rivera Carrera enviará su renuncia escrita al Papa Francisco, pues el 6 de junio cumplirá 75 años de edad y 22 de ser el Arzobispo Primado de México. El recordado Juan Pablo II lo nombró Cardenal el 21 de febrero de 1998. Su gestión como responsable de la Iglesia Católica en México, ha sido muy cuestionada y en su contra hay denuncias formales por ser protector de sacerdotes pederastas. Rivera Carrera no tiene una comunicación directa con los feligreses y carece de humildad, así como de carisma. Se sabe que en el medio eclesiástico confronta problemas con sus correligionarios y cuestionó al Papa Francisco cuando nombró cardenal al obispo Alberto Suárez Inda, de Michoacán, “porque el cardenalato correspondía a Monterrey”. Pronto sabremos si es o no aceptada la renuncia, aunque Norberto Rivera continuará como cardenal sin derecho a voto.

PRESEA A GENIAL CARICATURISTA

Con gran alegría recibí la noticia de mi amigo Pedro Sol, extraodinario caricaturista y artista del pincel, de que Eduardo Gómez Sánchez, conocido en el medio periodístico como “El Nene”, recibirá el próximo 7 de junio la presea José Guadalupe Posada. Tal distinción la otorga el Senado de la República y me da mucho gusto porque es un reconocimiento muy merecido. En julio de 1989 junto con mi esposa asistimos a la exposición que montaron, entre otros Jorge Carreño, los hermanos Sagastégui, Castrux y el mismo Pedro Sol, en el parque Casa de Vacas, en Madrid, España. “El Nene” tiene un trayectoria de más de 50 años, en el 2015 recibió el Premio Nacional de Periodismo y sus cartones formaron parte de exposiciones en Centro y Sudamérica, además de participar en programas de televisión, en blanco y negro; compartió créditos con el gran Paco Malgesto. Felicidades a Eduardo y extensivas a su esposa Elvira Herrera, a  sus hijos y nietos.

“CHIVAS” QUISIERA SER CAMPEÓN

Ya sé que “entre las veinte mil cosas” que a muchos mexicanos no les interesan, está la de quién será el campeón del fútbol mexicano en este 2017. Sin embargo, ese es el deporte más popular en el mundo y en este inseguro México. El titulo lo pelean el único equipo con jugadores nacionales, el Guadalajara, El Rebaño Sagrado, que en los años sesenta tuvo sus días de gloria. Por el otro lado están los “Tigres” de la Universidad Autónoma de Nuevo León. En Monterrey, los rojiblancos ganaban dos a cero y en los últimos diez minutos el francés Gignac anotó los dos del empate. La tarde de este domingo en Guadalajara, se puede producir un milagro o los dirigidos por “Tuca” Ferreti refrendan el campeonato que ganaron el año pasado.

P.D. Cerramos la agenda de mayo con el suceso registrado la mañana del día 24, en 1993, en el estacionamiento del aeropuerto de Guadalajara. En un intercambio de balazos fueron asesinados el cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo y su chofer. El secreto del móvil lo tienen Girolamo Prigione, jerarca eclesiástico, y el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari. Girolamo fue el primer nuncio de El Vaticano, al establecerse en 1992 las relaciones diplomáticas con México; murió en mayo del año pasado. Abrimos el de junio con el Día de la Marina, en el primer día del mes. La fecha recuerda que en 1917 zarpó, del puerto de Veracruz, el primer buque mercante con tripulación de mexicanos al mando de Rafael Izaguirre. El buque tenía el nombre “Tabasco”.

jherrerav@live.com.mx

Comentarios

comentarios