fbpx

MORELIA, 15 de septiembre (Al Momento Noticias).- Con una ofrenda floral y el reclamo de justicia, sobrevivientes de los granadazos de 2008 durante el Grito de Independencia en la plaza principal de Morelia, Michoacán, rindieron un homenaje a los caídos.

granadas
Foto: Quadratín

Arreglos florales, veladoras, fotografías y recuerdos se hicieron presentes en la plaza Melchor Ocampo y en las inmediaciones del sitio donde impactaron las granadas y tiñeron de luto a Michoacán.

El horror de aquella noche se ha prolongado y multiplicado en estos siete años. Además, la herida sigue abierta, el caso impune y víctimas se dicen engañadas y en el olvido.

“Ya soltaron a las personas que supuestamente habían sido. Hasta la fecha nunca nos han dicho que se vaya a investigar, a detener realmente a las personas que nos hicieron eso”, aseguró Margarita Castillo, cuyo esposo fue una de las ocho personas que fallecieron en el ataque.

Hombres, mujeres y niños quedaron atrapados en un laberinto de hospitales, medicinas, burocracia y caras de funcionarios de fastidio o lástima.

En este ataque hubo más de 130 víctimas quienes vieron sus vidas y cuerpos destrozados para siempre

A algunas les quitaron el servicio médico; a principios de 2015 suspendieron la beca a algunos niños heridos y las pensiones vitalicias que les prometieron, en realidad son apoyos temporales. Además, el fideicomiso que creó la iniciativa privada para brindarles ayuda ya se quedó sin fondos.

A siete años de la tragedia, algunas de las víctimas no saben qué duele más, si las heridas provocadas por las granadas, las múltiples cirugías a las que han sido sometidos o la indolencia del gobierno del estado, que no termina de asumir su responsabilidad.

Actualmente, solo 40 de los sobrevivientes de los granadazos reciben una pensión que no rebasa los ocho mil pesos.

“Estamos mal psicológicamente. Aunque ya han pasado siete años, esas heridas aún no cicatrizan del corazón, nos duele y esos apoyos que nos prometieron, no nos lo dieron totalmente”, comentó María Encarnación Dimas López, unas de las víctimas, cuyo dolor se mantiene latente.

En tanto, Rafael Bucio Márquez, cuya esposa falleció aquella noche, pide no ser olvidado por las autoridades, pues a causa de las esquirlas le amputaron una pierna y podría perder un brazo y no ha podido trabajar.

“A nosotros eso no nos sirve de nada, no porque agarren a las personas, a nosotros nos van a regresar a nuestros familiares; simplemente que respondan lo que dijeron y que no nos olviden, porque nosotros no podemos trabajar”, dijo.

AMN.MX/dsc/bhr

Comentarios

comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *