Festiva, amable y generosa, me recibió en su oficina del Museo del Chopo. No solamente aceptó la invitación, sino que me regalo un libro suyo de poemas titulado La pájara pinta (1978)
Para resultar aceptables a las demás personas, e incluso a nosotras mismas, se vuelve una obligación recurrir a tintes, cosméticos, tratamientos y cirugías