Ciudad de México.- El panorama de la salud pública en la capital mexicana podría dar un giro preventivo fundamental tras la reciente propuesta presentada en el Congreso de la Ciudad de México. Con el objetivo de combatir la detección tardía del cáncer de mama, una de las enfermedades con mayor impacto oncológico en el país, se busca transformar el marco legal para garantizar que los servicios de diagnóstico y acompañamiento clínico lleguen a la ciudadanía desde una etapa mucho más temprana, priorizando la vida y la estabilidad familiar.
La detección oportuna del cáncer de mama es una prioridad legislativa urgente
Durante la Sesión Ordinaria, la diputada Miriam Saldaña Cháirez advirtió que la tardanza en el diagnóstico es el principal freno para reducir los índices de mortalidad en la metrópoli. La legisladora enfatizó la gravedad de la situación actual al declarar que: “El cáncer de mama representa hoy uno de los mayores desafíos de salud pública a nivel mundial. De acuerdo con datos recientes, es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres y una de las principales causas de mortalidad oncológica”.
La iniciativa presentada busca reformar la Ley para la Atención Integral del Cáncer de Mama, enfocándose en robustecer el derecho constitucional a la salud. Al ampliar el enfoque poblacional, la propuesta pretende que el sistema sanitario no actúe solo como respuesta a la enfermedad avanzada, sino como un escudo preventivo que identifique riesgos antes de que estos se vuelvan fatales para las y los pacientes capitalinos.
Reforma legal busca reducir la edad de diagnóstico a veinticinco años
Uno de los puntos más disruptivos de la propuesta es la modificación de los rangos de edad para iniciar con el seguimiento médico especializado. Actualmente, la normativa establece los 40 años como punto de partida, pero la nueva reforma sugiere que los tratamientos complementarios de detección comiencen a partir de los 25 años. Esta medida busca captar casos en población joven, donde la incidencia también se hace presente.
Para evitar confusiones sobre los métodos clínicos, Saldaña Cháirez precisó que la intención es sumar herramientas de prevención sin sustituir las ya existentes. Según sus palabras: “Esta reforma no implica la eliminación de la mastografía como método prioritario a partir de los 40 años, sino que fortalece la detección integral desde edades más tempranas mediante exploración clínica, consejería especializada y evaluación de factores de riesgo”.
Visibilización de pacientes masculinos y fortalecimiento del sistema de salud preventivo
La propuesta también pone sobre la mesa la necesidad de visibilizar que el cáncer de mama no es exclusivo de un solo género. Aunque los datos arrojan una tasa de 51.92 casos por cada 100 mil mujeres, la incidencia en hombres se sitúa en 1.25 casos en el mismo rango de edad, lo que obliga al Estado a incluir a la población masculina en las políticas de prevención y sensibilización para evitar que queden fuera del radar médico.
La iniciativa ha sido turnada a la Comisión de Salud del Congreso local para su análisis detallado y posterior dictamen. De aprobarse, la Ciudad de México daría un paso adelante al apostar por un modelo de salud que prefiere la prevención antes que la reacción tardía, entendiendo que un diagnóstico a tiempo es la diferencia definitiva entre la vida y la pérdida de un integrante de la sociedad.
AM.MX/CV
