Ciudad de México.- Night’s Crowley es una banda emergente de metal que, a pesar de su juventud, proyecta una identidad y actitud sumamente definidas. Con una estética marcada y una influencia directa de titanes como Metallica, el grupo se prepara para sacudir la escena con el lanzamiento de su primer EP. Este proyecto no solo apuesta por la potencia sonora y letras en inglés, sino por un despliegue visual ambicioso donde cada tema contará con su propia pieza audiovisual.
En entrevista con Al Momento Mx, los integrantes desmenuzan el origen de su misticismo, los retos de equilibrar la vida académica con el escenario y su inquebrantable deseo de dejar una huella permanente en la industria.

La formación de una hermandad musical nacida entre sueños y guitarras
La historia de Night’s Crowley comenzó con la inquietud de Arturo, guitarrista y fundador, quien durante tres años cultivó el deseo de formar una agrupación profesional. “Siempre fue mi sueño tener una banda, vivir de la música y todo el show”, relata Arturo. La chispa definitiva surgió cuando su hermano Axel comenzó a interesarse por el rock gracias a él, inspirándose en figuras como Tommy Lee para tomar las baquetas. Tras ver la evolución técnica de su hermano, Arturo supo que era el momento: “Ya vi que está tocando chido; o sea, sí podríamos tener una banda”. La alineación se consolidó al conocer a Steal Graves en la preparatoria.
Aunque al principio la relación era distante —“a mí me caía mal”, confiesa Axel—, la música los unió. Steal, quien ya participaba en otros proyectos de covers, decidió arriesgarse: “Yo quería como que algo más… es un arriesgar ganar así básicamente”.

El complejo equilibrio entre las leyes y los riffs de metal
A pesar de su entrega total a la música, los integrantes mantienen un balance estricto con su formación académica, aunque la prioridad artística es innegable. Arturo, estudiante de Derecho, explica que no se puede descuidar una cosa por la otra, pero admite: “Obviamente la banda tiene prioridad porque pues es lo que nos está dando como el trabajo”. Su método de estudio es pragmático; cumple con sus deberes rápidamente para volver a su verdadera pasión. “Hago rápido lo de la universidad… y ya a la música y ya ahí sí me tomo mi tiempo”, señala. Axel comparte esta visión, aunque con un toque de honestidad cruda sobre su futuro profesional: “Voy a ser un abogado mediocre, pero pues ni modo, nada más quiero el título”, priorizando siempre la práctica de su instrumento sobre los libros de texto.
Resurgimiento de la estética alternativa frente a las modas comerciales
En un panorama musical dominado por los géneros urbanos, Night’s Crowley ha detectado un nicho creciente en las nuevas generaciones que adoptan la estética del NU metal y lo alternativo. “Gracias a ese tipo de vestimentas es cuando la gente dice: ‘ah, pues necesito una camisa de una banda'”, observa Arturo, quien confía en que su propuesta tiene mayor longevidad que los éxitos virales actuales. La banda no oculta su ambición de grandeza; aspiran a recuperar la figura del ídolo que se ha diluido en el tiempo. “Queremos ser unos íconos como era el icono del rockstar en los 80, imponer moda”, afirma el guitarrista. Steal añade una reflexión sobre la evolución cultural del rechazo parental: “Es que curiosamente los corridos ahora son el rock de ahora, que no le gustan a los papás como en su tiempo”.

Conectando generaciones a través de la energía pura del escenario
La recepción del público ha trascendido las barreras de edad, logrando que incluso personas mayores de 40 años se conviertan en sus seguidores más fieles. “Hemos tenido público de señores de 40 para arriba que nos han dicho: ‘la neta está chido lo que están tocando'”, comenta Steal. Para la banda, el escenario es un lugar de honestidad total donde la energía se contagia solo si es real. “Tienes que moverte, tienes que sentir tu propia música y sentir lo que estás cantando y tocando”, enfatiza el vocalista. Esta entrega genera una satisfacción que Arturo describe desde su trinchera con la guitarra: “Se siente una satisfacción de que estás haciendo bien tu trabajo… me emociona que les llegue con el cómo toco”, puntualiza, destacando la labor de Steal como un frontman que sabe prender a la audiencia.
El misticismo de un nombre destinado a no fracasar
El nombre de la banda fue una elección estratégica basada en la creencia de que la identidad visual y nominal es vital para el éxito. Arturo se inspiró en el misticismo de las grandes bandas de los 70 que incluían referencias ocultistas en su arte. “Toda banda que tenga un nombre de mierda está destinado al fracaso. Y eso es un hecho”, sentencia el fundador. Al elegir Night’s Crowley, buscaron inyectar un aura enigmática a su concepto: “No somos satánicos, pero le quisimos dar ese misticismo al nombre de la banda”. Por su parte, la creación de las letras recae en Steal, quien prefiere la honestidad de la experiencia humana sobre la ficción. “Inspiraciones musicales sí, pero todo es meramente por vivencias propias”, aclara la banda, subrayando que su música es, ante todo, un refugio de amistad y desahogo.

Un lanzamiento audiovisual para marcar el nuevo margen del 2026
El esperado EP de la banda, que incluirá temas como “Wanna Kill Me” y “Speed Drugs”, llegará a mediados de febrero con una apuesta visual integral. “Se va a lanzar junto al EP porque también funciona como estrategia sacar tu canción y sacarla con un video musical”, explica Steal. Con la mirada puesta en el futuro, Night’s Crowley no busca solo dinero, sino un reconocimiento que trascienda fronteras y deje una marca en el corazón de sus oyentes. “Esa sensación nadie te la va a comprar ni el dinero, ver que todo el mundo coree tu letra”, reflexiona Arturo. La banda concluye su mensaje invitando a los fans a estar pendientes de este estreno: “Esperen el EP entre 15 y 20 de febrero… queremos ser el nuevo margen que queremos marcar en esta escena under”.
AM.MX/CV
