miércoles, febrero 26, 2025

LIBROS DE AYER Y HOY: Los 500 años. Cuauhtémoc, la prueba de la agresión

Teresa Gil
laislaquebrillaba@yahoo.com.mx

Para unos fue el 26 de febrero, para otros el 28, pero la realidad comprobada históricamente, es que en uno de esos días, fue asesinado de la manera más violenta y vil, el último emperador azteca Cuauhtémoc. Su asesino fue el invasor Hernán Cortés. Ocurrido en 1525, el joven azteca cumplirá este año 500 años de su artera muerte. La historia es sabia y puso en la balanza a los dos personajes enfrentados, porque mientras el joven de 29 años es considerado en su país uno de los grandes gobernantes de nuestra historia, un hombre valeroso, defensor de su pueblo, hombre lúcido que jamás traicionó su origen, en cambio Cortés murió deshonrado. El invasor, parte de esa pléyade que los reyes españoles, felices desde su trono, pagaban para que fueran a buscar sitios para gobernar, recibió de parte de esa monarquía el castigo a sus traiciones. Justo es reconocer la intervención de la justicia española de ese entonces, que investigó a Cortés por varios desfalcos y ocultamientos y al sancionarlo lo condenó a ser un hombre deshonrado hasta el final de sus días.

LA HISTORIA DE CUAUHTÉMOC CONFIRMA COMPORTAMIENTO ESPAÑOL
Enfrentados a la historia, los “tres siglos arrastraste llorando tus cadenas” de los que habla el poeta, se confirman con un solo hecho injusto y criminal ya que tanto Cuauhtémoc y otros notables, fueron eliminados tras una larga prisión, tras ser llevados a las Hibueras hoy Honduras y cerca de ahí, decapitados y expuestos sus cuerpos en el poblado. A esa crueldad tan expuesta en la historia que se conserva, es la que aludía AMLO cuando le pidió al representante monárquico de España Felipe de Borbón, que emitiera una solicitud de perdón. El tipo se negó. La muerte vil del rey Cuauhtémoc, el tlatoani, estaba en los inicios de sus agresiones. Nacido en 1496, Cuauhtémoc sobrino de Cuitláhuac, sustituyó a su tío en la gran Tenochtitlan, a la que defendió durante casi tres meses en Tlateloco, y quedar preso cuando huía en barca por las aguas que llevaban a Xochimilco. A partir de ahí estuvo a merced del invasor Cortés el que le quemó los pies para exigirle datos sobre tesoros escondidos. Esa historia contada en la infancia a lo largo de siglos, ha configurado la imagen de un personaje extraordinario que no traicionó a su raza.

LA CONMEMORACIÓN DE LOS 500 AÑOS RECUERDA A EULALIA GUZMÁN
La conmemoración de los 500 años, trae a colación a un personaje, la antropóloga Eulalia Guzmán que tuvo mucho que ver con la historia del emperador azteca, allá por 1949, cuando informó que había encontrado sus restos. Este hecho lo situó, como se sabe, en Ixcateopan Guerrero, en el interior de la iglesia Santa María de la Concepción. Nacida en Zacatecas en 1890 en San Pedro Piedra Gorda, que ahora en su honor se llama Cuauhtémoc, Guzmán fue un caso único en ese tiempo, de conocimientos diversos, maestra, arqueóloga, filósofa, historiadora, experta en códices, mujer de gran relevancia que informó haber encontrado los restos del rey tlatoani, en el lugar mencionado. Vano intento el suyo, el descubrimiento fue sometido a nadería por el gobierno de la época de Miguel Alemán, y los llamados expertos rechazaron la posibilidad de ese descubrimiento. A lo largo de los años, se volvió a discutir el hecho. Lo más grave fue la agresión machista que denostó a la experta y le negó toda posibilidad. Lo singular es que ahora, cuando se habla de los 500 años de la muerte del gran emperador, ya hay expertos que analizan los dichos de doña Eulalia y con nuevos datos pretenden certificar esos dichos. Estaremos pendientes.

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