CIUDAD DE MÉXICO.- En México, solo el 14% de los asientos en consejos de administración están ocupados por mujeres, mientras que 32% de los fraudes corporativos globales se vinculan con decisiones sin respaldo documental.
Inversionistas y reguladores ya no evalúan únicamente la diversidad del consejo, sino la calidad de sus controles internos y la trazabilidad de cada resolución estratégica.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, Zulma Herrera afirma que, en una industria intensiva en capital como es la minera, la diversidad suma perspectivas, pero solo reglas claras y evidencia documental blindan la inversión.
En México, la conversación sobre diversidad en consejos de administración se ha centrado en la representación. Sin embargo, para inversionistas y reguladores hoy la pregunta va más allá de quién se sienta en la mesa, también importa bajo qué sistema se toman las decisiones.
De acuerdo con el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), las mujeres ocupan apenas el 14% de los asientos en consejos en el país. A nivel global, la Association of Certified Fraud Examiners (ACFE) advierte que el 32% de los fraudes corporativos está relacionado con decisiones sin trazabilidad o sin respaldo documental suficiente. La combinación es preocupante, baja representación y procesos débiles incrementan la exposición legal y financiera de las empresas.
“Un consejo puede ser diverso y aun así estar desprotegido si sus decisiones no quedan documentadas con claridad. La diversidad amplía perspectivas; la institucionalización protege el valor”, afirma Zulma Herrera, CEO de Implacable Enterprises, ecosistema empresarial que integra liderazgo y ejecución para transformar industrias complejas.
Diversidad y control interno define el estándar
En los últimos años, los fondos institucionales y organismos internacionales han elevado sus exigencias en materia de gobierno corporativo. La composición del consejo sigue siendo relevante, pero ahora se evalúan con mayor rigor:
Actas formales y verificables
Asignación clara de responsabilidades
Evidencia documental de votaciones
Seguimiento de acuerdos estratégicos
Supervisión efectiva de riesgos
La ausencia de estos elementos puede derivar en sanciones regulatorias, litigios de accionistas o restricciones en acceso a financiamiento.
En América Latina, la participación femenina en consejos ronda el 24% a nivel global, según Deloitte, pero en mercados donde los estándares de control interno se han fortalecido, la incorporación de mujeres ha sido más sostenible y con menor exposición reputacional.
Riesgo reputacional, financiero y operativo
En sectores como el minero, donde cada resolución puede implicar permisos, concesiones, cumplimiento ambiental o inversiones de alto monto, la trazabilidad no es un requisito administrativo, sino un blindaje patrimonial.
“Aprobar una inversión, modificar un contrato o validar una estrategia ambiental sin evidencia documental puede convertirse en un pasivo legal. La falta de trazabilidad ya no es un error operativo: es un riesgo financiero”, señala Herrera.
En un escenario donde los inversionistas demandan transparencia y los marcos regulatorios se vuelven más estrictos, la ausencia de control interno sólido puede impactar valuaciones, reputación corporativa y continuidad operativa.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, este 8 de marzo, la discusión sobre liderazgo femenino en órganos de gobierno empresarial enfrenta una prueba estructural: demostrar que la inclusión se traduce en mejor gestión del riesgo y mayor disciplina institucional.
La representación sin reglas claras no reduce exposición; puede incluso amplificarla si las decisiones carecen de respaldo formal. “La pregunta ya no es cuántas mujeres integran el consejo, sino si cada resolución puede sostenerse ante una auditoría externa. En industrias intensivas en capital, la diversidad suma perspectivas, pero solo la trazabilidad protege la inversión”, concluye Herrera.
AM.MX/fm
