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Norma L. Vázquez Alanís/
Música por la libertad, un concierto de aniversario 

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El imponente Museo Nacional de Antropología, en el milenario Bosque de Chapultepec, abrió sus puertas a las libertades de prensa y de expresión con los acordes de la música virtuosa de Pergolesi, Vivaldi, Tchaikovsky y Moncayo.

A pesar del torrencial aguacero de esa tarde, cientos de asistentes -periodistas y sus familiares- se dieron cita en el auditorio Jaime Torres Bodet del MNA, convocados por el Club Primer Plana para el concierto-denuncia “Por las libertades de prensa y expresión” como parte de las ceremonias por su 55 aniversario.

El aluvión recordó aquel que en otra tarde, la del 16 de abril de 1964, cayó sobre la ciudad de México y afectó a varias colonias cuando el imponente monolito prehispánico de Tláloc, dios de la lluvia, llegó al Distrito Federal desde San Miguel Coatlinchán, Estado de México.

Antes del concierto el presidente del Club Primera Plana Raúl Gómez Espinosa puso de manifiesto la preocupación del organismo gremial “por el momento de crispación que vive el país”, y porque “lamentablemente los desequilibrios se han polarizado”.

Recordó que en esta atmósfera compleja y enrarecida por la violencia, el gremio periodístico ha tenido que pagar un alto costo en pérdidas humanas; sin embargo -reconoció- esta ruta trágica, llena de obstáculos y retos, se dio en una etapa de oscurantismo que ya se está remontando y hoy se plantean nuevos senderos para el crecimiento, al tiempo que se establecen reglas para la convivencia social.

Después presentó al maestro Miguel Bernal Matus, director de la Orquesta de Cámara de la Ciudad de México, a quien definió como uno de los más versátiles y como creador de un movimiento de jóvenes intérpretes. Dijo que es reconocido aquí y en el extranjero, porque su orquesta, la cual fundó hace 45 años y ha contribuido a la formación de muchos músicos mexicanos, es de las principales en su género en el país.

Acompañaron a Gómez Espinosa en el estrado, el director general operativo de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Roberto Calleja Ortega, y el secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap), Teodoro Rentería Arróyave.

Calleja agradeció la invitación del Club Primera Plana y transmitió el saludo del presidente Enrique Peña Nieto y de David López Gutiérrez, coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República, quienes no pudieron asistir porque estaban en una gira de trabajo por el Estado de México.

El funcionario se congratuló porque las libertades de prensa y expresión, “que deben ser ejercicio cotidiano tanto de periodistas como de autoridades”, se celebraran con un concierto “para recordarnos la importancia que tienen estas dos libertades”. 

También destacó el valor de que esta defensa de la libertad se haga con un concierto de música culta, “que es en sí expresión de libertad y da pie para estar siempre atentos al respeto y salvaguarda de estas libertades”.

Antes de dar paso a la música, el presidente del Club Primera Plana pidió a los presentes honrar de pie a los periodistas “muertos en la docena trágica” (2001-2012) con un minuto de aplausos.

Por su parte Bernal Matus dijo sentirse orgulloso de haber formado la Orquesta de Cámara que dirige, con músicos nacionales que han dado lustre a México, y “como la música puede llevarnos al país ideal, es un privilegio compartirla con ustedes”, aseguró.

El programa estuvo integrado por una obertura de Giovanni Battista Pergolesi, el concierto en sol menor del ciclo ´Las cuatro estaciones’ de Antonio Vivaldi, y el concierto en la menor para dos violines y orquesta, del mismo autor, de quien Bernal Matus dijo que lo sorprendió desde cuando era pequeño, porque le despertaba la imaginación y le hacía pensar cosas mágicas con su gran riqueza armónica.

El programa también incluyó el vals del ballet ‘La bella durmiente’ de Pyotr Ilyich Tchaikovsky y el conocido ‘Huapango’ de José Pablo Moncayo.

Tras una nutrida ovación, el director reiteró que la Orquesta de Cámara de la Ciudad de México está integrada por mexicanos y tiene la disposición de dar la alegría de la música al pueblo.

Concluyó la velada con un ancore: un fragmento de la obra ‘Meditación de Thaïs’, de Jules Massenet, con un soberbio solo de violín a cargo del virtuoso Alejandro Sánchez.

Posteriormente los asistentes compartieron un vino de honor e intercambiaron impresiones sobre este peculiar concierto-denuncia “Por las libertades de prensa y expresión”.

www.almomentonoticias.mx

AMN.MX/nva

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