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javier_camarena_auditorio-movilCIUDAD DE MÉXICO, 5 de enero (Al Momento Noticias).- Xalapa, Veracruz, vio nacer al Tenor Javier Camarena cuya infancia  se vio influenciada por la música de cri-cri sin saber que años más tarde sus gustos se limitarían a Franck Pourcel y a Jorge Negrete.

Al ingresar a la secundaria aprendió a tocar flauta y en la preparatoria el piano, pero su destino cambiaría en el segundo año de la carrera de ingeniería, cuando se dio de baja e ingresó al Conservatorio de Música de Jalapa para estudiar canto. La profesora Cecilia Perfecto fue la mayor influencia para él, le enseñó que la música era una carrera de resistencia y no de velocidad.Captura-de-pantalla-2015-03-15-a-las-11.02.06

Perfecto le mostró un video de Tundarot, con Plácido Domingo. “Fue como abrir los ojos por primera vez”, recuerda Camarena. Los siguientes dos años estudió una pila de óperas hasta que su mentora renunció. Una nueva maestra le cambió el método y al tenor le disgustaba cómo se escuchaba su voz, se rebeló y reprobó.

Abandonó el conservatorio un año y sólo regresó cuando convenció a su mentora de volver. Por consejo de Cecilia  ingresó al conservatorio de música de Guanajuato y se animó a participar en una competencia realizada en Perú de la que fue descalificado debido a que los nervios le secaron la boca.

javier_camarena_fsm_9285bDurante su visita en aquel país tomó las clases magistrales que  los jueces impartían. Con la decisión de ser solista, en ese mismo año participó en el concurso Carlo  Morelli, una ventana a las voces de la ópera mexicana durante tres décadas, pero los nervios lo volvieron a traicionar asegurándole un segundo fracaso.

Con un amplio repertorio regresó a Perú en donde ganó una mención honorifica animándolo a ir por su segundo intento a Morelli,  interpretó La traviata y recibió una beca del Instituto Nacional de Bellas Artes. Lo intentó al año siguiente y ganó el primer lugar cantando La hija del regimiento, de Donizetti.

La soprano Rebeca Olvera, quien había sido finalista en el concurso de Morelli, lo invitó a un taller de ópera en Zúrich.La oportunidad que estaba esperando Camarena se concretaba, pues en palabras de  Olvera, en aquel lugar no había un tenor que vocalmente se le pareciera.

En Zúrich permaneció sólo por cuatro meses en el taller  debido a que fue llamado por  la Ópera de Zúrich. Los directores le entregaron un maso de óperas de Rossini y le extendieron un contrato de cinco años como solista

Desde su debut en el 2004 en México en el Palacio de Bellas Artes, ha participado en la Ópera Estatal de Viena, Ópera de París y la Ópera de Bruselas.

AMN.MX/ymg

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