TEMAS CENTRALES: Juanitas y algo más

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Miguel Tirado Rasso

 

mitirasso@yahoo.com.mx

 

En las últimas semanas, del bello estado de Chiapas nos llegaron noticias inquietantes sobre algunos manejos de la democracia que se practican en la entidad. Derivado de lo visto hace unos días, se podría llegar a una terrible conclusión: si un proyecto político personal no encaja en el orden jurídico existente, solo es cuestión de adecuar el orden jurídico a la circunstancia, para darle legalidad a lo que se pretenda, aunque el ajuste no sea democrático, tampoco ético y la legitimidad del resultado sea muy cuestionable.

 

Y es que, si entre las características de la ley están las de ser general, abstracta e impersonal, nada más contrario a lo que señala la doctrina jurídica que la elaboración de leyes o reformas, con dedicatoria. Y esto es, precisamente, lo que hizo el congreso chiapaneco hace unos días al modificar la Constitución del estado, para que su gobernador, Manuel Velasco, pudiera convertirse en candidato al senado y protestar como senador, sin necesidad de tener que renunciar a la jefatura del Ejecutivo y, con una simple solicitud de licencia temporal, poder dejar, por unas horas, la gubernatura, para luego retomarla, pero con el carácter de gobernador sustituto de sí mismo. Esto es, toda una manipulación jurídica para darle legalidad a una maniobra política de un proyecto personal.

 

El éxito de esta maquinación, implicaba la participación del Senado de la República, a cuyo pleno le correspondía conocer la solicitud de licencia del senador-gobernador para permitirle abandonar, temporalmente, ahora su cargo como legislador, y así poder reasumir la gubernatura para concluir su mandato al frente del gobierno de Chiapas, el 8 de diciembre próximo. El trámite no resultó tan automático y, en una primera votación económica se le negó la licencia, aunque más tarde, en una segunda vuelta algo hizo cambiar de opinión a los senadores y se le otorgó la licencia.

 

Mientras esto sucedía en el Senado, en la Cámara de Diputados, Arturo Escobar, coordinador del PVEM, partido al que pertenece el gobernador-senador Manuel Velasco, negociaba con el líder de la bancada morenista, Mario Delgado, la cesión de cinco diputados de su partido, lo que le permitiría a Morena alcanzar la mayoría absoluta en el recinto de San Lázaro y, con esto, amarrar la presidencia de la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) durante los tres años de la 64 legislatura. Una negociación que, a decir del coordinador del partido verde, resultó “baratísima”, aunque haya mermado su bancada en un 30 por ciento, pues de 16 diputados que tenían, se quedó con 11. Pero algo habría que pagar por el voto moreno del Senado.

 

La otra nota que llamó la atención nacional, también proviene del estado de Chiapas. Es la renuncia masiva que presentaron a sus cargos, 42’ mujeres, aunque después se habló de 67, según versiones periodísticas (Diario Reforma, septiembre 11), regidoras y diputadas electas por la vía plurinominal, para que sus puestos políticos los asuman varones, lo que se ha identificado como un caso de violencia política en contra de la mujer.

 

Una burda maniobra con lo que se pretendía cumplir con la paridad de género que ordena la ley, postulando a mujeres a puestos de elección popular, a quienes, una vez otorgados, se les presiona para que dejen su lugar a los hombres que sus partidos, originalmente querían postular, pero que el requisito legal de la paridad de género se los habría impedido. Son las “Juanitas” del 2009, que en este estado se les ha bautizado como “Manuelitas”.

 

El tema movilizó a los consejeros del Instituto Nacional Electoral para iniciar una investigación y, aunque reconocen que no es de su competencia directa, su consejero presidente, Lorenzo Córdova, señaló que darán seguimiento al caso por ser “actos inaceptables que tienen que corregirse”. El escándalo obligó ya al gobernador-senador a deslindarse de la maniobra y a ordenar, asimismo, una investigación sobre la posible violencia política, además de “instruir que se brinde asistencia legal a las mujeres candidatas electas”, por parte de la Fiscalía de Justicia Estatal y la Secretaría de la Mujer.

 

Llama la atención que la mayoría de las renunciantes pertenezcan al PVEM y a partidos locales, cercanos al gobernador sustituto, pero habría que suponer que se trata de una mera coincidencia. Lo bueno de que el tema haya ocupado las primeras planas de los medios, es que no va a ser fácil que quienes idearon esta maniobra se salgan con la suya, al menos, no totalmente. Por lo pronto, ya ha habido algunos desistimientos de las renunciantes, según informes de la autoridad electoral local.

 

Poco tendremos que esperar para saber hasta qué grado el impacto de los medios logró frustrar este fraude a la voluntad de los electores. Pasado mañana, el sábado 15 es la fecha límite para que la autoridad electoral asigne las regidurías y las diputaciones plurinominales, con lo que concluirá este episodio. Uno más de nuestra picaresca política.

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