Sweat Shop: Moda barata de la muerte

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CIUDAD DE MÉXICO, 22 de enero (Al Momento Noticias).-El periódico noruego Aftenposten creó un “realityshow” donde 3 jóvenes reconocidos por fashionistas y bloggers de moda, fueron a Camboya para ver cómo se producía la ropa que se ponen a diario. En versión de video, lanzaron varios capítulos bajo el nombre Sweat Shop: Moda barata de la muerte.

Ahí, se muestra a tres jóvenes noruegos que estuvieron en este país asiático, viviendo durante un mes en las mismas condiciones de vida y trabajo que las empleadas de industria textil de marcas mundialmente reconocidas.

sweatshopFueron testigos de largas jornadas de trabajo y un salario muy por debajo del nivel de vida, confirmaron los rumores de la explotación de las grandes industrias.

La serie sigue a Annika, Ludvig y Frida, tres jóvenes noruegos, que conocieron de cerca la realidad que viven miles de trabajadores textiles camboyanos que fabrican ropa para algunas de las grandes marcas occidentales cambiando su percepción acerca de la industria de la moda.

Durante el documental, durmieron en casa de Sokti, una trabajadora textil de 25 años, además se emplearon en una fábrica textil, tuvieron el reto de vivir con un sueldo medio del país, entre otras muchas vivencias.

Además, conocieron testimonios de multitud de trabajadores del sector, así como, de integrantes de diferentes organizaciones del país que buscan mejorar sus condiciones laborales y lograr un aumento del salario mínimo.

Una de las denuncias fue acerca del salario mínimo para los trabajadores, el cual, ronda los 80 dólares al mes. Una cantidad que es muy inferior a lo necesario para vivir con garantías básicas de salud y alimentación. Los contratos suelen ser temporales y se van renovando de forma reiterada a lo largo del tiempo para evitar que los trabajadores se afilien a sindicatos.

La idea original de Sweatshop es de la ONG noruega “El futuro en nuestras manos” y ha sido financiada por Norad, la Agencia Noruega de Cooperación para el Desarrollo. Tras el gran éxito de Sweatshop en el país escandinavo, Aftenposten TV decidió crear una versión en español de la serie para dar a conocer y sensibilizar también a la audiencia española y latinoamericana sobre la realidad de la industria textil en Camboya.

Un informe elaborado por Centre for Research on Multinational Corporations, organización independiente holandesa sin ánimo de lucro y el India Committee of the Netherlands, una ONG del mismo país impulsora de la campaña Clean Clothes (Ropas Limpias) contra la explotación vinculada al comercio textil, advierte de las prácticas “esclavistas” de algunos de los gigantes mundiales de la moda. Entre otras marcas, citan a Tommy Hilfiger, Timberland, H&M, Marks&Spencer, Diesel, Gap, C&A, El Corte Inglés, Cortefiel, Inditex (propietaria entre otras de las tiendas Zara).

Sweatshop ha creado un gran debate y controversia en Noruega. En la actualidad, Aftenposten TV tiene abierta una reclamación ante la Pressens Faglige Utvalg (Comisión de Reclamaciones de la Prensa), interpuesta por la empresa multinacional de moda H&M, quienes justifican que “la serie no refleja la realidad del compromiso de H&M en la industria textil en Camboya”.

El viaje cambió la vida de los jóvenes y muchos de los que pudieron ver los capítulos. Pero Anniken Jørgensen, bloguera de tan solo 17 años decidió emprender una campaña de denuncia sobre lo que vio para que aquella experiencia no quedara en una simple anécdota.

Anniken, decidió denunciar qué marcas estaban detrás de esa explotación, como la sueca H&M. Cuando comenzó a señalar a marcas concretas, Aftenposten, le prohibió hablar públicamente sobre lo vivido y sobre todo mencionar marcas, concretamente a H&M. A pesar de lo documentado, ningún medio parecía dispuesto a cuestionar directamente a los directivos de las marcas que fabricaban en aquellas industrias.

Después del silencio que pidió Aftenposten, referente a mencionar las marcas, Anniken Jørgensen publicó en su blog:
“Es increíblemente frustrante que una importante cadena de ropa tenga tanto poder que pueda asustar y condicionar al periódico más importante de Noruega (Aftenposten). No es de extrañar que el mundo esté así. Pensaba que en mi país había libertad de expresión. Me equivoqué”.

Después de la campaña en contra las industrias textiles, principalmente hacia H&M, la marca sueca solicitó una reunión en Estocolmo, Suecia, para denunciar un supuesto boicot.

 

AMN.MX/ar

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