Stanley Matthews, el mundialista más longevo de la historia

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Luis Alberto García / Moscú

*Jugó más de tres décadas en el Stoke City y en el Blackpool.

*Nació en 1915, debutó en 1933 y participó en Brasil 50 y Suiza 54.

*Fue nombrado caballero del imperio británico en 1957.

*En 1956 ganó el primer “Balón de Oro” del futbol europeo.

*Con medio siglo de edad, dejó feliz el futbol profesional.

 

 

Hay futbolistas que presumen de su veteranía por las canchas del mundo, como los porteros Farid Mondragón de Colombia y Yasser Al Musalem de Arabia Saudita, además del delantero camerunés Roger Milla, quienes rebasaron la cuarentena; sin embargo nadie ha podido alcanzar la edad ni los años de sir Stanley Matthews jugando al futbol, como él lo hizo durante casi tres décadas y media únicamente para dos equipos.

 

Con 41 años de edad, el guardameta saudí jugó en la Copa FIFA / Rusia 2018 y anunció que deseaba seguir jugando, de ser posible hasta el torneo mundialista de Qatar de 2022, pero ni así rompería la marca de Matthews, quien debutó en el Stoke City en 1933.

Nació el 1 de febrero de 1915 en el condado de Hanley, Inglaterra, cuando la bien llamada Gran Guerra recién comenzaba como el primer suicidio colectivo de la humanidad, superando una infancia de dolor y pobreza, ya que su padre murió en Yprés, combatiendo en los lodazales en que se habían convertido los campos de batalla de Francia.

Aún así, con disciplina, profesionalismo y cuidados físicos extremos, Stan, como le decía la afición inglesa, desarrolló una trayectoria de 33 años, hasta que, con medio siglo de edad –como lo había anunciado- se retiró en 1965 después de ser reconocido con la Orden de Caballero del Imperio británico, tal como Alf Ramsey, Billy Wright y Bobby Moore.

En compañía de su esposa Mary y de su esposa Charlotte, recibió en el Palacio de Buckingham la más alta condecoración del imperio en 1957, ya reconocido como un futbolista excepcional, militante del Stoke City de 1932 a 1946, fichado por el Blackpool entre 1961 y 1964, para volver al Stoke solamente por cuatro temporadas, de 1961 a 1965.

Siempre como extremo derecho, Matthews era predecible: los defensas sabían lo que haría con el balón; pero su malicia y habilidad hacían que se saliera siempre con la suya, igual que el mago Manoel Francisco dos Santos -mundialista brasileño en 1958, 1962 y 1966-, conocido en su patria como la “alegría del pueblo”.

El inglés se acercaba con la bola controlando al rival, quien lo obligaba a realizar su característico regate, amagaba con ir hacia adentro con un toque de derecha y de inmediato, con otro hacia fuera, dejaba mirando a su enemigo, y gracias a ello y a su profesionalismo, duró tantos años convertido en leyenda viviente.

Como Bobby Moore, se distinguió por su caballerosidad, sin reclamos ni groserías ante entradas arteras y amenazantes de los defensas, cualidad que le valió ser llamado por vez primera a la selección  en 1934 , repitiendo en la alineación en las Copas de Mundo de Brasil 1950 y Suiza 1954 junto a Ramsey y Wright.

Stan participó en un célebre partido perdido (1-0) ante Estados Unidos el 29 de junio de 1950 en el estadio de la Independencia de Belo Horizonte, con el único tanto anotado por Óscar Gaetjens, futbolista originario de Hatí naturalizado estadounidense, quien provocó un cataclismo en Londres al conocerse el sorprendente e increíble resultado, que se creyó era un 10-0 a favor de Inglaterra.

Formó nuevamente en Suiza, donde los ingleses empataron (4-4) con Bélgica, ganaron (2-0) a los de casa y perdieron (4-2) frente a Uruguay, dejando la V Copa Jules Rimet sin pena ni gloria, la cual finalmente sería obtenida por Alemania, vencedora a su vez de la Hungría prodigiosa de Kocsis, Puskas, Hidegkuti y Bozsik, éste último considerado el mejor medio campista ofensivo del mundo en la década de 1950.

Las actividades deportivas –y por supuesto las temporadas de futbol- fueron suspendidas durante la Segunda Guerra Mundial (1939-45), en que Matthews prestó servicios como preparador físico de la Real Fuerza Aérea, decidido a volver a jugar en 1947, haciéndolo por casi un decenio en el Blackpool, al cual hizo ganar el único torneo copero de su historia.

Con ese club, subcampeón de Liga, se convirtió en el primer ganador del “Balón de Oro” en 1956, otorgado por el periódico “L`Equipe” de Francia, trofeo que sigue vigente y entregado a las grandes figuras del futbol europeo hasta la fecha, entre ellas Lev Yashín, Oleg Blokhin y Andriy Schevchenko, cuando Rusía y Ucrania todavía eran repúblicas de la Unión Soviética.

En la temporada 1960-61 regresó al Stoke City, que había descendido a la Segunda División; pero al año siguiente Stan, con sus goles, se encargó de ascenderlo para ser designado el mejor jugador de Inglaterra de 1963 a sus 48 años de edad, como ya había ocurrido en 1948, cuando tenía 33.

Fue entonces cuando Stanley Matthews pensó en emprender la retirada definitiva, sin más atributos que su estilo amable, su notoriedad y prestancia como ala derecha voladora, responsable de la felicidad provocada durante su fértil estancia en el mundo, hasta que su existencia privilegiada se apagó el 23 de febrero de 2000, tres semanas después de apagar la vela número 85 puesta en medio de su delicioso pastel de aniversario.

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