RÁFAGA: El ISSSTE requiere con Urgencia de una Cirugía Mayor

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JORGE HERRERA VALENZUELA

Desde los tiempos en que Miguel Ángel Yunes Linares fue director general del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, ISSSTE, la institución entró en debacle y no ha vuelto a funcionar correctamente en ninguna de sus áreas. Se habló de desvíos de dinero, se dejó de pagar a los proveedores de las tiendas y se produjo el desabasto de medicinas en las clínicas y hospitales. Nunca hubo rendición de cuentas y el veracruzano consiguió más apoyos políticos hasta llegar a gobernador.

Para el joven oaxaqueño Luis Ángel Ramírez Pineda, nombrado por el Presidente Electo, próximo director del ISSSTE, la tarea no es nada fácil porque se va a encontrar con larga serie de problemas tanto en lo administrativo como en el de los servicios médicos-asistenciales, cuya gravedad va en aumento y en este sexenio fue tal el abandono en que está la institución, que los derechohabientes, activos y jubilados, no encuentran respuesta a sus múltiples demandas.

Ramírez Pineda fue el secretario de finanzas en la administración del hoy finado Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias, primer director general en este sexenio; luego siguieron José Reyes Baeza Terrazas, Luis Antonio Godina Herrera y desde febrero de este año lo es Florentino Castro López. Los tres últimos nada hicieron para restaurar el prestigio del ISSSTE, simplemente archivaron las quejas de los derechohabientes, las demandas presentadas por el personal médico y las deudas millonarias con los que surtían a las tiendas.

Bueno, Yunes Linares estuvo al frente de la institución del 1 de diciembre de 2006 al 22 de febrero de 2010 y su pésima administración originó una serie de problemas, mismos que iba enderezando Lerdo de Tejada cuando falleció. Es oportuno señalar que el hoy gobernador veracruzano, en el sexenio del presidente Felipe Calderón, obtuvo el cargo por la influencia directa y personal de la profesora Elba Esther Gordillo Morales, a quien traicionó.

CITAS MÉDICAS Y ENTREGA DE MEDICINAS

En el presente año, en este espacio de comentarios periodísticos, he dado a conocer las quejas recibidas por los pacientes que acuden al Hospital Darío Fernández (ubicado en el Sur de la Ciudad de México), pero ni Baeza Terrazas y menos Castro López, se dieron por enterados. En ese hospital los más afectados son los hombres de la Tercera Edad, pues no hay baños donde puedan satisfacer sus necesidades.

Por instrucciones del director de ese hospital, desde hace meses se suprimieron los módulos donde una empleada “daba” las citas a hombres y mujeres para recibir atención médica. En la actualidad solo hay una persona encargada de esa tarea, empleada que procede con prepotencia y malos modos. En el recorrido que hice por ese hospital uno de los enfermos, en el mes de junio, me dijo que pese a su estado delicado la cita se la dieron para este octubre.

También en el Hospital Darío Fernández corroboré que la entrega de medicinas, es otro de los gravísimos problemas. El 95 por ciento de las doscientas personas que hacían fila para ser atendidos, eran personas que tienen entre los 75 y 90 años de edad. Llegan a las ocho de la mañana y tardan, si bien les va, un mínimo de dos horas. No pocas veces les dicen “no hay este medicamento” y el paciente no puede alegar nada, ni le informan cuando tendrán la medicina. Hay que precisar que todos tienen que soportar las inclemencias del tiempo, frío, calor, rachas de viento, formados en la banqueta.

Pues, hay más. El lunes pasado, en su primera plana el diario Reforma publicó una foto de la “cola” de doscientas personas que esperaban recibir sus medicinas en la Clínica de Especialidades de Churubusco, localizada al Sur de la Capital del País. “Debido a una falla en el sistema del Instituto” se informó que hasta las tres de la tarde se entregarían medicinas; la gente estaba formada desde las primeras horas de la mañana. Teresa Sánchez acudió a esa Clínica por las medicinas para su madre de 90 años, pero simplemente la despacharon con un “no hay”.

Así es que para el futuro director general del ISSSTE, el panorama es un auténtico rompecabezas, a nivel nacional. Nuestro deseo es que en verdad se haga efectivo el lema de campaña lópezobradorista: “Primero los Pobres”.

PREGUNTA PARA MEDITAR:

¿Se restablecerá un buen servicio en los hospitales, las clínicas y las tiendas del ISSSTE o se aplicará “la austeridad republicana”?

jherrerav@live.com.mx

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