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En México, cerca de la mitad de bebés llegan al mundo a través de la cesárea, contraviniendo las recomendaciones de la OMS. FOTOS: CUARTOSCURO.
En México, cerca de la mitad de bebés llegan al mundo a través de la cesárea, contraviniendo las recomendaciones de la OMS. FOTOS: CUARTOSCURO.

CIUDAD DE MÉXICO, de 6 de mayo (Al Momento Noticias).- La violencia obstétrica, como los partos vía cesárea aún cuando existan condiciones para el parto natural, el uso de métodos anticonceptivos o esterilización sin que medie el consentimiento de la mujer, así como obstaculizar el apego inmediato de un recién nacido con su madre, serán sancionados luego del paquete de reformas avalado en el Senado de la República.

El objetivo es combatir el maltrato, la negligencia y abusos en contra de mujeres embarazadas; y es que en México, cerca de la mitad de bebés llegan al mundo a través de la cesárea, contraviniendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), por lo que es raro que los niños lleguen en domingo.

Así, a partir de las modificaciones será posible sancionar la violencia obstétrica por parte del personal médico que dañe, lastime o denigre a la mujer durante la gestación, alumbramiento o el post-embarazo, precisó Alejandro Encinas, senador del PRD y presidente de la Comisión de Estudios Legislativos Segunda.

Asimismo, destacó la importancia de los dictámenes aprobados para suprimir abusos de autoridad y omisiones graves que atentan contra la salud y la vida de las mujeres.

Qué incluye la violencia obstétrica

Según el Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), la violencia obstétrica es una forma específica de violación a los derechos humanos y reproductivos de las mujeres, incluyendo los derechos a la igualdad, a la no discriminación, a la información, a la integridad, a la salud y a la autonomía reproductiva.

Se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y puerperio en los servicios de salud —públicos y privados—, y es producto de un entramado multifactorial en donde confluyen la violencia institucional y la violencia de género.

Durante la atención institucional del parto, señala GIRE, la violación de los derechos humanos y reproductivos de las mujeres incluye: regaños, burlas, ironías, insultos, amenazas, humillaciones, manipulación de la información y negación al tratamiento, sin referir a otros servicios para recibir asistencia oportuna, aplazamiento de la atención médica urgente, indiferencia frente a sus solicitudes o reclamos, no consultarlas o informarlas sobre las decisiones que se van tomando en el curso del trabajo de parto.

Además, utilizarlas como recurso didáctico sin ningún respeto a su dignidad humana, el manejo del dolor durante el trabajo de parto, como castigo y la coacción para obtener su “consentimiento” y las formas en las que es posible constatar que se ha causado daño deliberado a la salud de la afectada, o bien que se ha incurrido en una violación aún más grave de sus derechos.

Al respecto, Alejandro Encinas, señaló que la violencia obstétrica incluye también, el uso de anticonceptivos o esterilización sin autorización de las pacientes, así como los casos donde se obstaculiza el apego precoz del niño al negarle a la madre la posibilidad de cargarlo y amamantarlo después de nacer.

Con el paquete de reformas se castigará la violencia obstétrica, como cuando se obstaculiza el apego inmediato de un recién nacido con su madre.
Con el paquete de reformas se castigará la violencia obstétrica, como cuando se obstaculiza el apego inmediato de un recién nacido con su madre.

Por su parte, Diva Hadamira Gastélum Bajo, presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, habló sobre la relevancia de sancionar la violencia obstétrica cuando ésta representa un negocio por parte de algunos gineco-obstetras, a costa de la salud de las mujeres y los niños, pues actualmente más de 50% de los partos se realiza por cesáreas, en su gran mayoría innecesarias.

A su vez, Angélica de la Peña Gómez, presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, puntualizó sobre las reformas a la Ley General de Acceso a una Vida Libre de Violencia para sancionar la exigencia de certificados médicos de no embarazo como condicionante de contratación o de promoción a un cargo de más alto nivel.

Se establecen con toda precisión sanciones en contra de las empresas que impidan a las mujeres a llevar a cabo el periodo de lactancia, previsto en la ley.

Qué podemos encontrar en las reformas avaladas por el Senado

Los dictámenes de referencia especifican reformas y adiciones al artículo 6 de la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia para tipificar como delito toda acción u omisión por parte del personal médico y de salud que dañe, lastime, denigre o cause la muerte a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio.

Además, penaliza la negligencia en la atención médica que se exprese en un trato deshumanizado, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, como emergencias obstétricas; práctica del parto por vía de cesárea, pese a existir condiciones para el parto natural.

También se sanciona el uso de métodos anticonceptivos o esterilización sin que medie el consentimiento voluntario; obstaculizar sin causa médica justificada el apego precoz del niño o niña con su madre, negándole la posibilidad de cargarlo y amamantarlo inmediatamente después de nacer.

En general, en los hospitales privados del país, aproximadamente 75 de cada cien madres no se enteran de su parto; es decir, no hay respiraciones, ni esfuerzo; todo es rápido y sin “dolor”; además, esto se amplía al sector público, pues según la Encuesta Nacional de Salud de 2012, en los hospitales públicos nacen por cesárea el 41% de los bebés, una cifra muy por encima del 15% que la OMS considera normal.

AMN.MX/jcm

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