Oscar González Yáñez negoció con el PRI para hacer perder a Morena en el Edomex

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TOLUCA, ESTADO DE MÉXICO, 12 de julio (AlmomentoMX).- Tras el triunfo de Morena en la mayoría de los municipios del Estado de México, trascendió que Oscar González Yáñez, “líder moral” del Partido del Trabajo (PT) en el Estado de México, intentó traicionar a Andrés Manuel López Obrador, al negociar con el PRI nacional y estatal operar a favor de los candidatos de ese partido.

De acuerdo con colaboradores cercanos a González Yáñez, días antes de la elección del 1 de julio todavía “negociaba” la derrota de algunos candidatos de la coalición Juntos Haremos Historia a presidencias municipales y diputaciones locales, solo que no obtuvo respuesta satisfactoria del PRI nacional y estatal a sus pretensiones económicas.

“Días antes del cierre de campañas, el 25 de junio de 2018, Oscar González Yáñez todavía buscó una reunión con el secretario particular del Presidente de la República, pero no lo recibieron. Él buscaba vender la operación electoral para hacer ganar a los candidatos del PRI en el Estado de México y en algunas otras entidades del país, a cambio de una fuerte suma económica”, comentaron.

“No sólo habló con Erwin Lino, buscó a algunos dirigentes del propio PRI nacional y estatal, y ellos sí le dijeron que cuánto iba a costar eso. Les pidió 1 millón de dólares, y luego negociaron, al final pedía 10 millones de pesos, y sobre eso pidieron tiempo para hacer consultas y tomar una decisión”, relataron los colaboradores quienes por razones obvias solicitaron la secrecía de su nombre.

El plan era muy simple. Al Partido del Trabajo le tocó seleccionar, capacitar, mover y hasta ofrecer lunch al 30 por ciento de los representantes de partido político en casillas que actuarían a nombre de la coalición Juntos Haremos Historia el domingo 1 de julio. “El compromiso era retirar a los representantes del PT, simplemente que no llegaran el día de la elección, o que llegaran pero que trabajaran a favor del que pagara por el favor”, precisó el informante.

Se supone que, sin representantes de la coalición Juntos Haremos Historia, al menos los que le tocaban operar al Partido del Trabajo, “sería muy fácil hacer cualquier maniobra para hacer ganar al candidato que se quisiera, aunque nadie le quiso pagar a Oscar González lo que pedía a cambio de ese favor”, acotó.

Esa no sería la primera ocasión que González Yáñez hiciera algo similar. En la elección estatal del 2015 el dirigente del Partido del Trabajo hizo algo muy similar. El día de la elección simplemente citó a todos los representantes de partido a las 06:00 de la mañana en un domicilio del municipio de Metepec, donde se supone que les dotarían de viáticos, alimentos y hasta dinero para el transporte con el que se tenían que desplazar a donde les tocaba vigilar la elección.

“En la casa se quedaron más de 200 lunches ya preparados, los paquetes con gafetes que identificaban a los representantes del partido, copias de la ley electoral y todo lo necesario para la labor de los representantes. Pero se ordenó que nadie se presentara a las casillas, Oscar nunca llegó, por supuesto no había dinero para pagar viáticos ni transporte, y entonces se dio la orden de que todos regresaran a sus casas. Oscar dejó caer la elección”, relata quien fue candidato a diputado por un distrito local en el Valle de Toluca hace tres años.

“Oscar decidió que entonces teníamos que perder, luego nos dijo que hay veces que perdiendo se gana más, y nos explicó tiempo después, casi dos meses después de la elección, que se había negociado ya la derrota, a cambio de mantener el registro y seguir operando como partido, para recibir las prerrogativas sin mayor problema”, añadió la fuente.

“Algo parecido hizo apenas en el 2017, en la elección de gobernador, pero ahí negoció con todos, con priistas, con morenistas, y hasta con el PAN hizo tratos. A Morena le vendió su candidatura para públicamente declinar a favor de la maestra Delfina Gómez, luego al PRI le ofreció lo mismo que ahora, por lo que se dejaron sin cubrir más de 10 mil casillas en la elección de gobernador, y con unos panistas operó para perjudicar a su candidata, Josefina Vázquez Mota, con quien no estaban de acuerdo, desde el principio, de que ella fuera la candidata”, precisó.

 

Otras negociaciones de Oscar González

 

El 21 de marzo de 2018 se dio a conocer que Oscar González fue un factor determinante para revocar ante el Tribunal Electoral de la Federación la alianza que habían firmado Morena, el PT y PES para ir juntos por las alcaldías y diputaciones locales en el Estado de México.

Fue el propio Oscar González Yáñez el que dio los elementos jurídicos al PAN, PRI y Nueva Alianza para que esos institutos alegaran ante el Tribunal Electoral de la Federación que el Comité Ejecutivo Nacional del Movimiento de Regeneración Nacional “se había extralimitado en sus funcionares al no haber generado un acuerdo específico en la entidad, que tenía que ser avalado por el Comité Directivo Estatal de Morena y de cada uno de los partidos participantes de la coalición Juntos Haremos Historia.

El Tribunal Electoral consideró que el acuerdo general de coalición, el cual también incluía otros estados, “no era suficiente y otorgó cincos días hábiles para subsanar el error y presentar un convenio correctamente firmado”.

La realidad fue que de esa manera Oscar González Yáñez dio “una prueba de lealtad”  los hombres del poder con los que pretendía hacer negocio. El problema es que esa situación generó una desconfianza total con Óscar González Yánez, principal figura del PT en el Estado de México.

En Morena tuvieron entonces pruebas irrefutables de que el también ex candidato a la gubernatura por el Partido del Trabajo, Oscar González Yáñez, participó en el cabildeo ante el Tribunal para tirar la alianza o coalición con Morena y el Partido Encuentro Social.

“Óscar quedó muy dolido cuando no consiguió su candidatura al Senado, que fue entregada a Higinio Martínez. Y además todos conocemos sus vínculos con el PRI. Esa relación es histórica”, explicó un militante del partido marrón.

El resultado de ese movimiento de Oscar González Yáñez fue que la coalición Juntos Haremos Historia solo pudo registrar candidatos comunes en 110 municipios y 43 distritos locales, y no en los 125 ayuntamientos y 45 distritos, lo que según esta versión “facilitaría el triunfo de candidatos del PRI en municipios y distritos clave”.

“A nadie le llama la atención, porque cuando declinó en 2017 en favor de Delfina no lo hizo por convicción sino por la enorme presión que hizo Beto Anaya, que ya negociaba una alianza más amplia con López Obrador”, explicó la misma fuente.

Ante el franco “entreguismo” de Oscar González, tuvo que intervenir directamente el líder nacional del Partido del Trabajo, Alberto Anaya, quien ya negociaba directamente con Andrés Manuel López Obrador los términos de la coalición por la Presidencia de la República.

 

Oscar González y sus vínculos panistas

 

El 5 de marzo de 2015 se dio a conocer que el Partido del Trabajo (PT) había roto el acuerdo que tenía con el Partido de la Revolución Democrática (PRD) para ir aliados a la elección de ayuntamientos en el Estado de México.

Minutos antes de que venciera plazo para el registro de las coaliciones, ante el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), el Partido del Trabajo, por órdenes específicas de Oscar González Yáñez, acordó con el Partido Acción Nacional (PAN) contender unidos en esos comicios en 62 de los 125 municipios.

Desde la tarde del domingo, Oscar González, del PT, y Ulises Ramírez Núñez, entonces presidente estatal del PAN, personajes que desde años atrás mantenían el control de cada uno de sus institutos políticos en la entidad, se sentaron a la mesa y empezaron a diseñar la alianza, que para las once de la noche ya se había pactado.

Fue entonces cuando el Partido del Trabajo notificó al Partido de la Revolución Democrática (PRD) que no firmarían con ellos sino con el PAN.

En el PRD hubo descontento y amenazaron con romper la coalición electoral para los comicios de diputados que signaron en 22 de los 45 distritos electorales. También se advirtió que el sol azteca revisaría la viabilidad de dejar sin efecto la alianza que tenían ambos partidos a nivel nacional.

En tanto, se confirmó la alianza del PRI con el Partido Verde y con Nueva Alianza para la elección municipal del año 2015. Los tres contenderán coaligados en 93 de los 125 municipios de la entidad.

Con esa maniobra, Oscar González debilitó en aquella elección la potencia electoral de tres partidos: PAN, PRD y PT, lo que al final de cuentas permitió al Partido Revolucionario Institucional (PRI), juntos con sus entonces socios, Partido Verde Ecologista y Nueva Alianza, para retomar el control político del Estado de México.

“Oscar González no tiene ideología, él no sabe de lealtades políticas, a él lo único que le interesa es ganar. Pero eso ya lo sabe Andrés Manuel López Obrador, quien en esta ocasión le amarró las manos, porque además de los representantes de partido que pondría el PT en las casillas, Morena envió a los propios, para echar abajo el negocio”, precisó la fuente.

“Eso no fue gratis, Oscar González siempre sale ganando, ni en el 2015 ni en el 2017, y mucho menos este año, Oscar González Yáñez ha salido de una elección sin ganar millones de pesos, por eso es el único socialista que vive en Los Cedros, un conjunto residencial en Lerma que se paga en dólares, y es el único comunista del Partido del Trabajo que todos los días se mueve en un BMW del año. Un sujeto así debe ser expulsado del proyecto de López Obrador”, finalizó el entrevistado.

AM.MX/fm

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