La línea 7 del metrobús: ¿proyecto de movilidad o privatización del espacio público?

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Por David Somellera (Parte I)

CIUDAD DE MÉXICO, 22 de enero (AlMomentoMX).- Vivimos en tiempos aciagos, ya que en cualquier momento el gobierno tanto local como federal puede imponer  un  proyecto que impacte  y merme la vida de los habitantes de este país, como es la polémica Línea 7 del Metrobús.

Es hasta que este tipo de proyectos toca a la puerta, que uno se da cuenta de lo difícil y burocrático que es todo este proceso de hacer que los políticos bajen de sus nubes y resuelvan los problemas que generan la implementación de proyectos mal planificados.

Esta situación está presente en muchos lugares que se atenta contra el espacio comunitario, por lo que ya no es nada raro escuchar que la gente forma grupos o frentes en todo el país que se levantan en contra de las decisiones en vertical.

Desde el año pasado, el Gobierno capitalino comenzó las obras de lo que será la línea 7 del Metrobús que correrá de Chapultepec a la Calzada de los Misterios, la cual a consideración de muchos: es un proyecto que apunta a la privatización y mercantilización del espacio público.

Este proyecto de movilidad hizo que los vecinos afectados se unieran para analizar el plan y comenzar la lucha a manera de frente, para cuestionar la imposición y lograr que el gobierno del jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, detenga esta nueva línea. Los vecinos se están enfrentando a esta imposición de movilidad a partir de argumentos, acciones, movilizaciones, e informando a la gente y medios para que sumen al debate sobre la viabilidad de este proyecto que contamina,  rompe con la tranquilidad de los capitalinos, y que de manera velada son negocios para la élite política y empresarial.

 

En este trabajo hablaré de este proyecto de movilidad  apoyado en los testimonios de algunos de los vecinos que forman parte del frente opositor. Me entrevisté en varias ocasiones con el arquitecto y patrimonialista Rubén Ochoa Ballesteros, que pertenece al colectivo 06600 que conforman vecinos de la colonia Juárez. La idea fue pensar juntos este proceso de gentrificación que está pasando en esta parte de la capital, pero que como mencioné puede suceder en cualquier lugar puesto que el gobierno está muy despierto ante la urgencia de explotar los espacios públicos.

Ochoa Ballesteros  argumenta a grandes rasgos que el Paseo de la Reforma está pasando por una más de sus transformaciones, la que estamos viviendo forma parte del desalojo de la función principal de la avenida que era pasear y encontrarse, para convertirse en una pista de carreras de los autobuses de dos pisos que recorrerán la zona bursátil, a la que él llama el eje del poder, a la que dará servicio este transporte.

Las obras de dicho plan han tenido que librar las denuncias y hasta suspensiones, resultado de las acciones legales en contra de este plan por parte de vecinos y representantes de los comités ciudadanos de esa parte de la ciudad por donde cruzará esta línea.

En general, los problemas que han visto los vecinos se centran en la falta de planeación urbanística, la postura anti-ecologista que intenta rasurar las áreas verdes de este corredor para instalar las 125 estaciones de publicidad en esta línea, en la transgresión del patrimonio histórico; en ser un proyecto  inconsciente, porque no piensa en la carga que produce dicho transporte de dos pisos en una ciudad que cada año se hunde varios centímetros; innecesario, porque en Reforma ya existe transporte de calidad; e ilegal, porque no respeta los dictámenes de las instituciones facultadas para suspender la obra y porque hace negocio con el patrimonio histórico.

Todo beneficio económico se llevará directamente a la alcancía de quienes manejen la concesión de esta línea. Según cifras de los vecinos de Polanco el negocio será de 350 millones de ingreso anual potencial, pagando a la ciudad sólo 11.5 millones de pesos al año, 3.3% como contraprestación.

La idea detrás de este proyecto de movilidad es la de dotar a la ciudad de México de una proyección global, misma  que se ha acentuado con los años como un proceso casi natural del modelo económico neoliberal, el cual busca comercializar y explotar de manera intensiva los recursos naturales no renovables, así como las zonas históricas, sin importar las consecuencias o catástrofes ecológicas y sociales.

El México global destella por ser el modelo a seguir de todos los partidos políticos, que se encuentran ya arriba de la ola, y están de acuerdo que esta parte de la ciudad se inserte en el fenómeno de la turistización o disneylandización en donde el personaje principal de la película es el turista no el local.

La explotación del  proyecto del metrobús se ha concedido a JCDecaux (Francia) y su filial en México que es JCDecaux Out Of Home Mexico, S.A de C.V. Esta empresa fue seleccionada para crear las estaciones que se colocarán a lo largo del corredor. Mientras que el diseño fue encargado al artista norteamericano Lance Wayman, autor intelectual del diseño de la campaña de los Juego Olímpicos de México 68.

Por parte del Sistema de Metrobús y su director general Guillermo Calderón, comentó en la página de la empresa jcdecaux.com.mx que se siente  orgulloso en participar de la transformación de la ciudad, que define como el centro político, económico y cultural de la segunda economía de Latinoamérica.

Por lo que gracias a él y a los demás proyectistas, esta zona tendrá un transporte de “altura” como los países europeos que han marcado tendencia como regiones globales y financieras. Y subraya Calderón: “Para el Paseo de la Reforma, avenida histórica de México, tan emblemática como los Campos Eliseos en París, la Calle Oxford en Londres o la Quinta Avenida en Nueva York”.

Los aires europeizantes han estado siempre presentes a lo largo de la historia moderna del país, por lo que nada extraña se aspire a la moda europea.

 

El sistema de los autobuses de dos pisos en la era del turismo global

El Metrobús de dos pisos viene a cuenta de la vida vertical que se vive en el corredor financiero por donde pasará este sistema de transporte. Las torres de más de 30 pisos que revisten esta zona tienen que tener un transporte de altura, como los que hay en otras ciudades globales.

Por lo que no es una obra necesaria, sino meramente superflua y elitista que se ha dejado llevar por lo estético más que por lo necesario, dejando a un lado lo ecológico que es lo que apremia en una ciudad en donde lo que se respira es el humo negro de los camiones y las heces fecales voladoras.

Los autobuses de dos pisos despuntaron en Londres hacia mediados del siglo pasado como los famosos Routemasters de dos pisos, que comenzaron a circular  por las rutas turísticas de esa ciudad. En el presente siglo, estos vehículos excéntricos, son parte del paisaje de otras ciudades también europeas como Valencia con su “Bus Turistic”, Bilbao “Bilbobús” y  Berlín “Berliner Verkehrsbetrieben”.

El Routemaster está presente en otras regiones del mundo como en Singapur, India y Las Vegas. En México ya circulan estos autobuses desde hace ocho años por las rutas turísticas urbanas en donde se encuentran los museos y zonas históricas de la capital.

Por lo que Reforma es uno de los puntos obligados para los autobuses que hacen estos tours como es “Capital Bus” y “Turibus”. Estos autobuses a los ojos de los capitalinos, lo que hacen es complicar y alentar la circulación, sacrificio de aguantar a estas moles de dos pisos se da únicamente para que los usuarios queden satisfechos del recorrido turístico.

La reproducción de este vehículo de dos pisos, emblemático de la posguerra europea, permite pensar que sus proyectistas tienen intenciones de explotar esta parte de la ciudad para la atracción de turistas, más que para solucionar un problema de movilidad.

La idea es convertir a esta ciudad en un escaparate, en la marca de un producto comercializable (CDMX) creando enclaves económicos, que como lo apunta la antropóloga Margarita Pérez Negrete en su libro Santa Fe: Ciudad, Espacio y Globalización de 2010, dichos enclaves o refugios “buscan privilegiar una apertura económica al crear una imagen y proveer la infraestructura para posicionarse a nivel global”.

La nueva Línea 7 del Metrobús contempla el uso de una nueva generación de Routemaster, que por cierto es te tipo de vehículos en Europa ya salieron por la falta de accesibilidad en que tienen en sus angostas calles. El Metrobús estará video monitoreado, tendrán  capacidad para discapacitados, pantallas LCD con información interactiva y conexiones USB.

La sociedad civil se moviliza para formar el frente opositor al funcionamiento del metrobús

El primer revés por parte de los vecinos fue el argumento que obstaculizó el paso de este metrobús hasta Santa Fe. Los comités ciudadanos de Polanco, hicieron ver al gobierno, a partir de un dictamen técnico que los autobuses modelo Routemaster EURO VI no lograrían llegar hasta Santa Fe, debido a la inclinación de la avenida que se incrementa a partir de la Fuente de Petróleos, por lo que el torque de estos autobuses europeos, no tiene las fuerzas suficientes para subir (Fuente: Espejo Red octubre-noviembre 2017).

Ante este argumento que señalaron los vecinos en pugna, se dijo que el Metrobús llegaría hasta la Fuente de Petróleos, pero al no haber lugar para una terminal, el proyecto se encauzó hasta Auditorio. De haber quedado trazado el proyecto hasta Santa Fe se hubieran colocado 898 espacios de publicidad, beneficiando a JCDecaux y América Móvil, de esta última empresa el dueño y beneficiario es el ingeniero Carlos Slim.

En un momento se dijo que la terminal o CETRAM se pondría en Parque Líbano lo que orilló a los vecinos a una fuerte movilización el año pasado, para proteger una de las pocas áreas verdes existentes en el lugar. Los manifestantes informaron a este medio que se hizo un registro de cada árbol de ese parque, y amenazan con denunciar cualquier intento por parte del gobierno de privatizar dicha zona verde.

 

El trayecto  hasta Santa Fe, ya cuenta con un sistema de transporte efectivo, ecológico y económico, compuesto por los M1 que corren tanto por Chapultepec como por Reforma, y tienen un costo accesible. Por lo que según los vecinos un nuevo sistema de transporte, es innecesario, y responde a otro tipo de intereses. Argumentan que se podría aumentar el número de autobuses que ya hay y cambiarlos por autobuses híbridos que ya existen. Esto por la urgencia de contar con un sistema de transporte no contaminante.

Las autoridades no han dicho cuánto costará esta nueva línea (se dice que  será de siete pesos aproximadamente). Pero lo que sí se sabe es que al no poder llegar hasta Santa Fe, los usuarios tendrán que tomar otro transporte y por ende pagar el doble para llegar hasta su destino. Los proyectistas de esta línea de metrobús pensaron que este transporte aligeraría el tráfico, pero al cambiar el plan inicial, no podrán eliminar los otros medios de transporte para subir a los usuarios hasta Santa Fe. Parece obvio que el metrobús costará más, ya que es un transporte con adecuaciones para un sector específico de la población que viaja en esta parte de la ciudad, y que puede pagarlo.

Los ciclistas serían confinados a su propio carril, pero a la altura de Mariano Escobedo se complicarían las cosas ya que tendrían que circular junto a automovilistas, metrobús, y los otros medios de transporte como camiones, microbuses y motociclistas en un espacio muy reducido hasta Auditorio en donde se supone será la terminal.

Los vecinos de al menos ocho colonias por donde pasará el metrobús (Polanco, Anzures, Granada, San Miguel Chapultepec, Juárez, Nonoalco-Tlatelolco, Industrial y Guadalupe Tepeyac), se han puesto de acuerdo para mediatizar el problema, intentar cancelar y en el mejor de los casos limitar el proyecto aunque el daño ya esté hecho.

El Metrobús es un negocio que inauguró Andrés Manuel López Obrador y lo continuó Marcelo Ebrard, quien lo expandió creando nuevas líneas. Por último, Miguel Ángel Mancera  para no quedarse atrás también ha implementado este sistema en la discutida Línea 7, la cual los vecinos han intentado hacer ver a los proyectistas que tiene en sí una serie de fallas desde su origen, por lo que desde hace meses se han movilizado para frenar dicho proyecto.

En un primer orden de ilegalidades no se hizo una consulta pública previa, violando de esta forma el artículo 46 de la Ley de Movilidad. De esta violación los vecinos de los comités ciudadanos de Polanco señalan a Héctor Serrano, entonces secretario de Movilidad Pública, como principal ejecutor de dicha aprobación.

En el periódico Espejo Red en el número 66 de junio-julio se publicó que los camiones que se pondrán en uso ya no pueden utilizarse en Europa, ya que en 2020 sólo se usarán los camiones eléctricos. Por lo que el proyecto no brilla por ser uno progresista en el sentido  ecológico del término, sino que más bien destaca lo estético sobre lo necesario, y lo que prevalece es el carácter novedoso de un sistema de transporte tipo europeo que no agilizaría sino que estorbaría y contaminaría más que otras posibilidades de transporte.

El mismo periódico publica en su número 67 de octubre-noviembre que dichos autobuses se fabricaron en Inglaterra y, siendo rechazados en ese mismo país, los camiones fueron vendidos (90 autobuses) como saldo a la Ciudad de México, ya que ningún país los aceptó.

Los colaboradores de dicho periódico subrayan que Mancera firmó el 6 de diciembre de 2016 en la reunión 40cities un acuerdo en el que afirmaba que para el 2050 ya no habría transporte público que usara diésel, cuestión que contradice los hechos. En 2012 la OMS consideró al diésel causante del daño de pulmón cuando se da una exposición prolongada al humo negro proveniente de este hidrocarburo.

El mandatario capitalino ha tenido que posponer la fecha de inauguración de la Línea 7 del Metrobús en varias ocasiones, esto a propósito de la lucha que se ha dado por parte de la ciudadanía para frenar esta línea

El Metrobús funcionará con estaciones que se están colocando en las amplias banquetas del Paseo de la Reforma. Lo que antes eran estaciones de casi 20 metros, los vecinos han logrado que dichas estaciones no transgredan el patrimonio histórico. Por lo que ya no serán estaciones sino kioskos, lo que reduce el impacto visual. El color que caracteriza a estas estaciones es de un verde chirriante que evoca un color “eco” aunque -por el contrario- este proyecto no es ecológico.

El retraso en la entrega de la obra  se debe a la intervención legal de los ciudadanos afectados quienes amparados ante la rapacidad de los proyectistas, han creado redes de resistencia, apoyados en la comunicación instantánea y las manifestaciones vecinales.

El 29 de noviembre se realizó una concentración en una de las estaciones a la altura del Parque Líbano por parte de vecinos afectados. Los vecinos taparon con tierra un hoyo que serviría para la estación. Ahí también plantaron árboles y echaron agua. Eduardo Farah escritor, activista, director de Espejo Red, y candidato concejal de la planilla independiente de la Miguel Hidalgo, comentó que desde hace meses se han movilizado para detener las obras pero al ser Reforma una avenida tan larga, es imposible que los vecinos vigilen las estaciones día y noche.

No hay duda de que el proyecto ayudaría a descongestionar el tráfico, así como a relevar  las unidades de transporte ya inoperantes que todavía circulan. Pero el debate que se ha generado sobre este proyecto ha dividido la opinión pública, ya que como siempre, el gobierno tiende a imponer proyectos verticales, es decir fraguados “desde arriba” esto porque es la élite política y empresarial la que al final saldrá beneficiada económicamente.

Los vecinos opinan que si se mejoran los autobuses que corren de la Villa a Santa Fe como son el Atenea y el Expresso  ya no se tiene que gastar en un nuevo sistema de transporte. Además que, según los vecinos, a la larga estos autobuses se pueden sustituir en su totalidad por híbridos o por unidades impulsadas por gas que ya hay en circulación tanto en el servicio de Atenea como el Expresso.

La batalla legal entre vecinos y gobierno

Para Víctor Juárez vecino de la colonia San Miguel Chapultepec, esta obra simboliza el afán depredador del gobierno local. El 5 de diciembre afuera del Museo de Antropología se llevó a cabo una concentración como otras que se dieron el año pasado, para mostrar la inconformidad de la situación que tiene a Reforma en obras desde hace meses.

En esa ocasión fueron vecinos de varias colonias afectadas, el señor Víctor Juárez me comentó que se han ganado algunas batallas, pero que era ahora que se tenían que defender con las garras los amparos que se pusieron, ya que en un pasado se intervino legalmente pero no se había actuado como ahora que tienen tomadas varias estaciones simbolizando el descontento y mostrando el poder de la ciudadanía.

Según me contó los vecinos en mayo del año pasado, dieron el primer paso para abrir el diálogo e intentar tener injerencia en el proyecto, por lo que pidieron conocer el proyecto. Para este fin  mandaron una petición firmada por ocho comités de Polanco el 10 de agosto, solicitando al Presidente Enrique Peña Nieto y al jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera que el Metrobús no pasara por Reforma, para evitar la destrucción del arbolado.

La carta no causó mayor revuelo, más bien parece que incomodó a Patricia Mercado subsecretaria de Gobierno y a la delegada Xóchitl Gálvez quienes según el periódico Espejo Red nunca más se volvieron a comunicar con ellos, aunque por ley me comentó el señor Víctor Juárez, tienen que hacerlo, de lo contrario estarían incumpliendo el derecho de petición que debe contestarse de manera obligatoria por su puño y letra. Ante la no contestación los vecinos levantaron otro amparo.

La Academia Mexicana de Derecho Ambiental (AMDA) presentó un amparo para que el juez doceavo de distrito frenara el proyecto y se condicionara a no tocar Reforma ni Chapultepec.

El INAH informó no haber entregado el permiso debido por lo que se desató un pleito entre vecinos y el gobierno de Mancera. No se podía tocar Reforma desde la glorieta de peralvillo, hasta la fuente de petróleos.

Pero Mancera según los vecinos afectados de Polanco obtuvo del INAH una aprobación ilegal el 19 de junio que utiliza para para obtener del juez octavo la modificación parcial de la suspensión. Esto sucedió según Juárez: “por una maniobra de Arturo Balandrano coordinador de monumentos históricos presionado por Chong, María Cristina Zepeda y el Director del INAH Diego Prieto quienes le sacaron una autorización cuando ya estaban trabajando de manera ilegal”.

Para Juárez con esa autorización el juez les dijo a la empresa Medios de Publicidad, S.A de C.C propiedad de Carlos Slim: “les permito acabar de pavimentar y poner estaciones de 6 metros, no las que están poniendo que son de 20 metros, lo que se está haciendo ahora es la violación de ese amparo ya que ahí sí hay una suspensión definitiva”.

Sobre esto mismo continúa Juárez: “la suspensión se partió en dos; por un lado no se pueden tocar amplios paseos peatonales, ni los árboles,  nada de Chapultepec, ni la estructura, urbana de Reforma. Por el otro les dejó acabar la vialidad, el concreto que pusieron, y dejó poner estaciones de 6 metros”.

Otro amparo lo puso Eduardo Farah con los vecinos de Polanco, este con respecto  a la ilegalidad de cómo se aprobó la obra. Ésta debía de tener una declaratoria de necesidad, una consulta pública y una encuesta. La declaratoria de necesidad comenta Juárez, la hicieron un año después de que aprobaron la obra, y no hubo encuesta ni consulta pública.

Para Víctor Juárez sí se han logrado avances en esta lucha ciudadana, por ejemplo la protección del Parque Líbano, en donde se contabilizaron y se notarió la existencia de 1440 árboles. Sobre Mancera y su fallida candidatura a la presidencia, Juárez señaló que mejor para ellos que no dejó su puesto para candidatearse, ya que de haber sido esto, delegaría este problema. Sin embargo como se quedó y aunque le falten pocos días de gobierno, dice Juárez, él es quien tiene que responder por el agravio que se ha hecho a los vecinos y al Paseo de la Reforma.

Vecinos de la delegación Gustavo A. Madero una de las afectadas por las obras se quejaron en mayo del año pasado ante las autoridades, por un lado del ecocidio del que ya se tiene registro en el camellón de la vialidad en el tramo de Fortuna a Victoria en la colonia Industrial (Fuente: El Universal).

Otra queja de vecinos de la Calzada Misterios fue hecha en julio de 2017, a través de dos amparos en contra de la Línea 7 del Metrobús, esto porque la autorización extendida por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) desestimó el carácter histórico de ese importante corredor religioso.

La señora Guadalupe Ramos, una vecina de Misterios que ha estado al tanto de las obras que han dañado su día a día así como también ha visto que los árboles de Misterios hayan sido rebanados para lograr estas obras, me comentó que personas han convencido a los vecinos para permitir que se permita la obra diciéndoles que esto beneficiará a la zona.

Sin embargo dice la señora esto no es así, ya que muchos no han caído en los enredos de esas personas y han actuado legalmente en contra de este proyecto antiecológico. Además dice la señora con dos pesos van hasta Santa Fe, y ahora los rumores van de que subirán el costo transporte público a 7 pesos.

La concentración del 5 de diciembre, trajo buenos resultados, gracias a la insistencia de algunos vecinos agraviados, el INAH negó a Guillermo Calderón director del Metrobús, su petición de publicidad y les recordó las condiciones autorizadas.

Por lo que el INAH reconoce en el escrito que el gobierno no está cumpliendo los términos de autorización. Desde este año en curso un Juez está revisando que las obras no afecten el patrimonio, por lo que se están recabando las pruebas, pero las violaciones al Paseo se siguen presentando.

AM.MX/dss

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