CIUDAD DE MÉXICO, 3 de enero (AlMomentoMX).—  Arqueólogos descubrieron el primer templo dedicado a Xipe Tótec, — “nuestro señor el desollado” —, un dios prehispánico de la fertilidad representado como un cadáver desollado.

Pese a ser uno de los dioses más importantes de la época prehispánica, nunca se había encontrado un templo asociado a su culto hasta ahora. Se trata de un basamento piramidal ubicado la Zona Arqueológica de Ndachjian–Tehuacán, en Puebla.

A través de un comunicado, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) anunció el descubrimiento que se hizo gracias a dos esculturas de piedra volcánica que representan cráneos desollados y un torso cubierto con lo que se cree simboliza la piel de un sacrificado.

Según los investigadores, el templo recién halladot habría sido usado entre los años 1000 y 1260 d.C por los popolocas antes de la llegada de los mexicas.

Los arqueólogos no descartan el seguir encontrando piezas correspondientes del torso del dios Xipe Tótec, como la cabeza, brazo derecho o pies. Cada uno de los cráneos de piedra mide aproximadamente 70 centímetros de alto y pesa alrededor de 200 kilogramos.

Hasta el momento, los investigadores sólo han explorado la subestructura del templo, así como dos altares de sacrificios —que coincide en características con los sitios sacrificiales descritos por las fuentes documentales.—, por lo que continuarán con las labores para obtener más información sobre el lugar que pudo haber sido un centro ceremonial.

Se creía que el dios Xipe Tótec  tenía influencia en la fertilidad, la regeneración de los cíclos agrícolas y la guerra. En su honor se realizaba el Tlacaxipehualiztli, que era una fiesta en la que se sacrificaba a un cautivo en un altar circular para desollarlo en otro altar de las mismas características.

Para glorificar a Xipe Tótec, los sacerdotes se ataviaban con la piel del individuo, la cual depositaban ulteriormente en pequeños hoyos hechos en las explanadas, frente a los altares.

AM.MX/dsc