De Colosio “hoy sólo queda el recuerdo, los homenajes póstumos, sus palabras en placas”

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Francisco Medina / Especial Al Momento Noticias

CIUDAD DE MÉXICO, 23 de marzo (Al Momento Noticias).- El año de 1994, constituye un parteaguas en la historia contemporánea de México. En ese año, el país vivió una serie de acontecimientos que cimbraron la vida política nacional, poniendo en riesgo la paz pública y la seguridad de los ciudadanos, ante la aparente impasibilidad de los órganos de gobierno encargados de velar por el mantenimiento del Estado de Derecho y procurar una justicia expedita a todos los mexicanos, que prefirieron hacer uso del viejo recurso que el tiempo solucione todos los problemas, por inercia o por olvido.

Así lo explica Mario Ruiz Massieu en su libro “Yo acuso” en donde agregaba: “entre los lamentables acontecimientos destacan el estallamiento del conflicto armado del EZLN, en la madrugada del 1º de enero, en el estado de Chiapas; el asesinato del candidato del PRI a la presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, ocurrido el 23 de marzo, en Tijuana, Baja California, y el homicidio del secretario general de ese partido, José Francisco Ruiz Massieu, acontecido seis meses después, el 28 de septiembre, en la ciudad de México”.

El ex subprocurador encargado de la investigación de la muerte de su hermano, tenía una conclusión clara: “A Luis Donaldo Colosio y a José Francisco Ruiz Massieu los mataron por sus ideas renovadoras dentro del priismo y en la política nacional, ya que eso tenían en común. El móvil de ambos crímenes fue político, por lo que ellos representaban, y por lo que ellos luchaban. La pregunta que ambos crímenes dejaron en el aíre es tal vez la más dramática que los mexicanos nos hemos hecho en muchos años: ¿Quién de esas características sigue?

Pero más allá del cuestionamiento de quién sigue, la pregunta que muchos se han planteado y que sigue en el aire, es ¿qué perdió México con el asesinato de Colosio?

Al Momento Noticias se dio a la tarea de buscar las opiniones de aquellos que conocieron de cerca a Colosio y quienes fueron sus colaboradores cercanos durante su campaña, y esto es, lo que en entrevistas exclusivas, nos dijeron:

Muchas dudas y certezas: Manlio Fabio Beltrones

Por su parte, Manlio Fabio Beltrones, líder nacional del PRI y quien fuera uno de los amigos más cercanos de Luis Donaldo Colosio, señaló que muchas dudas y certezas se han acumulado en todos estos años. “Las platicamos muchos de nosotros que acompañamos a Luis Donaldo en su sueño-aventura por construir un mejor país. Dentro de estas, en mí sobresalen la duda de si todos quienes lo quisimos, estuvimos a la altura del reto que encabezaba Colosio en ese momento y que con claridad meridiana describió en su histórico discurso en el Monumento a la Revolución, y la certeza de que México sería hoy muy distinto si Luis Donaldo Colosio hubiera gobernado de 1994 al año 2000”.

Señaló que Luis Donaldo Colosio fue un político que tenía el valor, la inteligencia, la visión, el carácter y el conocimiento que se requerían. Su paso por el Congreso, por el PRI y por la administración pública, le hicieron contar también con la experiencia necesaria para hacer exitoso un gobierno. Las bases ya habían sido puestas. Sin duda habríamos iniciado mucho mejor el siglo XXI.

“Ahora, no queda más que seguir luchando y recordarlo como mejor cada quien nos lo imaginamos. Yo lo sigo haciendo con sus palabras, con las que generosamente me dedicó la noticia de su triunfo como candidato del PRI a la Presidencia de la República”.

México perdió la oportunidad del cambio: Adrián Gallardo

Con el asesinato de Luis Donaldo Colosio, México perdió la oportunidad de tener un presidente que entendía la necesidad de implementar un cambio en el rumbo del país, en lo económico, en lo político y en lo social, afirmó el presidente de la Fundación Colosio AC, Adrián Gallardo.

“Se adentró mucho antes, en la necesidad de poner al país al día, realizando profundos cambios económicos y políticos. Fue muy enfático en la transformación de los mexicanos en una sociedad más plural, más abierta, más participativa”.

Agregó que los instrumentos de pluralidad, inclusión y diálogo que alguna vez planteó Luis Donaldo Colosio, se han hecho realidad en instancias de acuerdos políticos como el Pacto por México.

Aseguró que el ex candidato presidencial fue un hombre que trabajó toda su vida por la apertura y la transformación política y social de México “y en esa medida su legado y ejemplo están vivos y más vigentes que nunca”.

Dijo que basta con recorrer la transformación profunda que han vivido las instituciones y reglas de acceso al poder, para observar la “manera muy colosista”, de cómo se ha recuperado este concepto en un instrumento de diálogo y acuerdo político como lo ha sido el Pacto por México”.

“En las formas que hablan de pluralidad, inclusión y diálogo, se recupera a Colosio cuando en esencia el Pacto es remover obstáculos para la transformar al país, hacia un estadio de mayor democracia, prosperidad y mayor igualdad entre los mexicanos”, aseguró el presidente de la Fundación Colosio.

Adrián Gallardo destacó que Colosio es una figura viva, en tanto que sus postulados, propuestas y aportación a la democratización del país han consolidado la transformación de México.

Reconoció su capacidad para abrir puentes de diálogo ante las causas de la sociedad, “siempre supo orientar y poner en la agenda política temas como el movimiento ecologista, el desarrollo urbano popular, la defensa en favor de las mujeres, entre otros temas”.

El legado de Colosio más vigente que nunca: María Cristina Díaz Salazar

Para la secretaria general de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), María Cristina Díaz Salazar, el legado de Luis Donaldo Colosio Murrieta está más vigente que nunca.

La también senadora aseguró que la semilla colosista germinó en “un sabio entreveramiento de generaciones separadas por el tiempo, pero coincidentes en las motivaciones, convicciones y valores”.

Destacó que a través del liderazgo del presidente Enrique Peña Nieto, México presencia la cristalización de la reforma del Estado lograda por una nueva generación de políticos que recogieron la esencia y espíritu de los propósitos de Colosio.

Subrayó que el legado colosista está regido por los principios de justicia, libertad, equidad y sustentabilidad, toda vez que durante su trayectoria político-partidista y en la administración pública, Colosio Murrieta fue un generador constante de acuerdos e impulsor del contacto ciudadano permanente.

Colosio hacedor fundamental de la democracia: Luis F. Aguilar

Para el doctor Luis F. Aguilar, quien actualmente forma parte del claustro de la Maestría en Administración Pública (MAP) en la Escuela de Graduados en Administración Pública y Política Pública (EGAP), campus Ciudad de México y fuera Presidente de la Fundación Mexicana Cambio XXI Luis Donaldo Colosio, su reflexión sobre Luis Donaldo es de orden político-conceptual y tiene dos afirmaciones esenciales: La primera, que fue un hacedor fundamental de la democracia mexicana actual. Y dos, tuvo en la mente la necesidad y urgencia de conjugar crecimiento económico y justicia social, producción de riqueza y producción de bienestar.

“A la primera tarea de construir la democracia él la llamó, recapituladoramente, la reforma del poder. A la segunda tarea, de conjugar crecimiento económico y equidad social incluyente, la llamó la reforma social, de la que habló en Huejutla, al inicio de su campaña”.

En mi primera consideración, dice, debemos ubicar la palabra y obra de Luis Donaldo Colosio en un tiempo de altísima exigencia política, de cambio político-histórico en el país, en el que terminaba un sistema político, se cerraba un ciclo y tomaba forma o comenzaba a tomar forma el sistema democrático en que hoy vivimos.

“Luis Donaldo pertenece a la especie de los políticos hacedores del cambio. Creo yo que su tarea o la manera personal como entendía su tarea, fue la de contribuir a construir el orden democrático del país, sin que ocurriera un colapso político. Construir el cambio democrático del país sin que hubiera una crisis política que provocara división, enfrentamiento y descomposición nacional”.

Señala que Luis Donaldo consideraba que su tarea política base era construir un partido que se concibiera como una organización de naturaleza democrática y que, contra la opinión de grandes mayorías intelectuales y políticas del país, la transición y la alternancia política no significarían su muerte, porque no era de ningún modo incapaz de adaptarse al nuevo entorno, sino que requería un partido renovado, que por sus valores y prácticas nuevas se sintiera en casa frente a la polaridad, la polémica, la competencia política de la democracia, y particularmente en esos años de la aguerrida transición democrática.

Colosio hombre de Estado: Javier Contreras Gutiérrez

Javier Contreras Gutiérrez, delegado estatal del PRI en Jalisco, señala que quienes conocieron a Colosio personalmente y tuvieron el privilegio de su amistad y de haber compartido retos y desafíos en las trincheras del PRI, recuerdan al hombre de Estado, al hombre de las causas vanguardistas, al hombre de retos y nobles convicciones, a quien se desempeñó en el servicio público y en la representación popular, siempre guiado por el principio rector de la honestidad absoluta.

“Afirmo convencido plenamente, que Colosio fue un hombre de Estado, porque su visión de México la cimentaba en la cultura del esfuerzo permanente y ésta era nutrida cotidianamente con la capacidad y sensibilidad que sólo se adquiere con el conocimiento y tratamiento directo de los problemas que generan grandes rezagos e insatisfacciones sociales en las comunidades”.

Colosio, dijo, seguramente inspirado en el gran presidente liberal Benito Pablo Juárez García, era un hombre de México y para México, porque su talento, dedicación y pasión siempre los puso sin escatimar, al servicio de todos, con mayor énfasis a los que menos tienen, los más rezagados en el diseño de políticas públicas inconsistentes e ineficientes que nacen de la arrogancia del poder, como el mismo Colosio lo llegó a afirmar en reiteradas ocasiones.

Colosio fue el principal enemigo de la injusticia, de la soberbia y arrogancia en el exceso del poder centralista, de los despropósitos de los funcionarios corruptos, mediocres y pusilánimes, por ello una de sus principales tesis fue la reforma del poder, porque consideraba que ésta era el espacio natural y óptimo para servir a los demás y para hacer de los gobiernos auténticas herramientas de desarrollo integral y no pretextos para la construcción de cofradías de camarillas y pandillas partidistas que lesionan la dignidad ciudadana como lo vemos todos los días, sobre todo en el ámbito federal y en muchas entidades estatales.

El ejercicio de la política lo entendía como la oportunidad para construir condiciones propicias para dirimir conflictos, para coincidir dentro de las naturales y sanas diferencias, como la vía donde jamás se pactan principios y valores, pero se privilegia el debate para la construcción de acuerdos que le brinden racionalidad y civilidad a los actos de gobierno.

El mejor homenaje que le podemos hacer a Colosio debe ser llevar sus tesis a los gobiernos de los tres niveles y al mínimo de elemental congruencia que se debería tener en las prácticas y procedimientos internos y externos en los partidos políticos como entidades públicas de interés social, al diseño de las políticas públicas, a las obras y servicios públicos, a levantar las conciencias definitivamente y sacar de los gobiernos a los incompetentes y mercaderes de la política con la fuerza de los votos para darles una lección contundente a quienes han tenido injustamente arrodillados a amplios sectores de la población en estos fatídicos años, y que desde este momento con los ideales vanguardistas al frente los ciudadanos emplazamos a los mediocres a dejar el espacio a los que sí saben gobernar para todos con el ejemplo y la inspiración de Luis Donaldo Colosio.

Qué vigencia tan sólida y fuerte tiene aquella expresión de Luis Donaldo, cuando afirmaba tajante y lapidariamente: “Veo un México con hambre y sed de justicia”, que lamentablemente es el México que hoy vivimos y que debemos cambiar y redireccionar como compromiso indeclinable para las generaciones que vienen detrás de nosotros, para nuestros hijos y para la juventud de nuestro pueblo.

Colosio marca un antes y un después en el PRI: Ricardo Crespo, líder tricolor en Hidalgo

En el discurso del 6 de marzo, el candidato Colosio para el priismo nacional marca un antes y un después, aseveró Ricardo Crespo, presidente del PRI en Hidalgo.

“En esos momentos el candidato define con claridad el sistema político mexicano que el priismo y los priistas teníamos que hacer para darle un nuevo rumbo al país y regresar a la dignidad a los niños a los jóvenes a la educación a todos nuestros sistemas”.

En ese momento, agrega, marca el postulamiento del partido, lo que iba a ser su gobierno de cara a una transformación gremial y ponerse a la hora fue contundente.

“Reconocía que en el estado social el desarrollo no estaba  dirigido al bienestar de todos los mexicanos. Reconocía en el tema democrático un reto para transitar a una democracia consolidada o una democracia en vías de consolidación”.

Indicó que en todo su recorrido por el país, entendió cuáles eran las necesidades de los mexicanos.

“Desafortunadamente a la muerte del candidato, el sistema, el partido pierde esa posibilidad. Se ve traducida luego en el gobierno de Ernesto Zedillo con otras características. Se pierde a un hombre con una visión clara, con conocimiento e inteligencia, un hombre que extendía las manos en su recorrido por el país. Un hombre cercano a la gente, leal, con principios con valores”.

Colosio Murrieta fue un hombre de ideas: Marcos Antonio Santoyo

No se sabe si Luis Donaldo Colosio Murrieta hubiese sido un buen presidente de México porque lo asesinaron en plena campaña, es decir, no le dieron tiempo para demostrar lo que verdaderamente pretendía hacer con el poder. Todo indicaba que podría ser el titular del Ejecutivo Federal que los mexicanos querían, contaba con un gran carisma y aceptación de la sociedad, había iniciado una campaña cercana a la gente, tan cercana que eso provocó que entre la multitud lo asesinaran, era la primera vez que sucedía un hecho de esta magnitud, señala el analista político Marcos Antonio Santoyo, quien además agregó que Colosio Murrieta fue un hombre de ideas: “cómo no recordar aquellas frases que mencionó en sus primeros discursos políticos de campaña: Yo veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada, de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales. Veo a ciudadanos angustiados por la falta de seguridad, ciudadanos que merecen mejores servicios y gobiernos que les cumplan. Ciudadanos que aún no tienen fincada en el futuro la derrota; son ciudadanos que tienen esperanza y que están dispuestos a sumar su esfuerzo para alcanzar el progreso. Yo veo un México convencido de que ésta es la hora de las respuestas; un México que exige soluciones. Los problemas que enfrentamos los podemos superar. Yo me propongo encabezar un gobierno para responderle a todos los mexicanos. El cambio con rumbo y con responsabilidad no puede esperar, estos son algunos fragmentos del discurso que dijo Luis Donaldo aquel 6 de marzo de 1994 en el monumento a la Revolución.

Indica que el proyecto de nación que proponía Luis Donaldo lo tenía bien definido, no titubeaba en sus discursos, eran claros y precisos, por lo que  convencía no sólo a los priistas, sino también al ciudadano común y corriente. Su muerte dejó la oportunidad de haber contado con un gobierno que le diera un giro y un desarrollo a nuestra nación, como él decía; combatir la pobreza, la injusticia, la corrupción, la impunidad y otros grandes males que hemos tenido en los últimos años y que han agraviado a los mexicanos.

“Hoy sólo queda el recuerdo, los homenajes póstumos, sus palabras grabadas en placas y  en discursos de algunos políticos que hacen demagogia con el legado ideológico que dejó Colosio. Considero que se debe de tomar en serio y sobre todo, llevar a la práctica esta gran herencia política social que dejó éste personaje, la sociedad mexicana lo exige, recordemos la alternancia de partido que hemos tenido, la anulación del voto y demás movimientos sociales que se han originado en los últimos años, acciones que el gobierno debe de tomar en cuenta, porque de no hacerlo, lo estaremos lamentando en algún momento de la vida de nuestro país”, agrega.

Y concluye: “En fin, mientras continuemos con discursos huecos y sin acciones que cambien en positivo a nuestra nación, la sociedad empezará a exigir con mayor fuerza que se le brinden mejores condiciones de vida. O como diría mi abuela, la transformación social se logra con ideas y acciones, claras y tangibles”,

AMN.MX/fm

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