CABEZA DE PLAYA: La ciudadanía sobra hoy en España…

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Carlos Galguera Roiz

El cansancio de la ciudadanía española, ante la situación política que prevalece es abrumador, se palpa en todos los rincones imaginables, excepto entre buena parte de las camarillas que manejan los hilos del Poder…

Resulta que han aparecido nuevos canales para acceder a la cúpula del País, a través de componendas en la teórica representatividad ciudadana, también se construyen muchos vericuetos para conservar este Poder y sortear peligros para eludir la perdida de este tesoro…

La voz de la ciudadanía ha perdido el punch decisivo que la caracterizaba, para influir en sus mandatarios, ahora basta con urdir un tejido de alianzas entre dirigentes, estableciendo barreras infranqueables para las mayorías y a dirigir el País, desde pequeños y numerosos islotes de “representatividad”, forzoso entrecomillado…

El ejemplo que se está desarrollando en España es de libro. Un partido, con los resultados electorales más bajos de su historia, su presidente acosado por irregularidades académicas, derivas gubernamentales, sin respaldos electorales directos… sin embargo surge como un ejecutor del Poder en plenitud.

El estilo con que juega Pedro Sánchez ante el Poder que le ha sobrevenido, sin mayor respaldo democrático, es repartirlo con habilidad, aferrándose a los mantras demagógicos al uso, hacer oídos sordos a los altavoces críticos y seguir con un enorme aparato de expertos apoyadores, tenaces, todos los colores, listos, hay que reconocer, que buscan resquicios para conseguir consolidar raíces, apenas generadas, incluso prácticamente inexistentes…

Muchos aliados, no importa tanto su catadura, como su consciencia de que mantener apoyos a este conglomerado, las va a suponer supervivencia opípara, además de otras posibles, concedámoslo, consideraciones…

Ya hemos llegado en España a esta figura, ambigua, heterogénea, un tanto esperpéntica en la que gobernar con alianzas  multitudinarias, repartiendo prebendas, es una especie de modus vivendi…, seguro de permanencia, previo pago de cuotas acordado…

Los españoles pagan un precio muy alto, el pésimo manejo del Poder, que hicieron anteriores mandatarios,  extremadamente timoratos…; ahora la dictadura de minorías, extrañas alianzas, combustibles abundantes, intereses fuertemente entrelazados, copan las alturas de los puentes de mando…

Hábiles, yo diría más bien habilidosas, maniobras jalonan la marcha de los dirigentes gubernamentales actuales y sus cuadrillas de apoyadores…, además han perdido miedo a las críticas feroces, se mantienen arriba, como si no pasara nada, incluso con sonrisas ensayadas, parece van viento en popa…, la irritación latente en la ciudadanía no cuenta.

En esta coyuntura que priva en España, reiterada como democracia de nivel, sobra la Ciudadanía, hasta ese grado degenerativo hemos llegado, con velocidad sorprendentemente alta…

Las termitas parecen apoderarse vorazmente del mederamen del navío común, lo cual es preludio de derrumbes o de un nuevo modelo, quien sabe, especie de neo comunismo, que parece ir ganando terreno en España, por la vía de la Gobernabilidad directa, sin especiales sutilezas, ni mayores consultas, no quieren “molestar” a la ciudadanía, faltaría más…

Efectivamente, la Ciudadanía parece sobrar hoy en España, tal como están las cosas, es el panorama que se vislumbra. Además ya no podemos recurrir al viejo dicho “Dios nos coja confesados” ya no vale, los confesores, escasean o están siendo inhabilitados con celeridad…

Cualquier cosa puede pasar, si la caldera no tiene válvula anti explosión y la presión sube, el estallido acabará produciéndose, la Física no se podrá eludir, aunque no haya plazos fijos…

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