Si Anguiano sabe poner un condón con la boca, que nos enseñe

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Tania Itzel Vargas

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de febrero (AlmomentoMX).- A los 16 años, escuché por primera vez el término sexo oral.  A los 17 años nunca había puesto un condón ni con la boca ni con la mano. Así que como era de esperarse quedé embarazada en mi segunda relación sexual.

Así de sencillo pasé a engordar las filas de una de las estadísticas más ridículas de este país: la del embarazo adolescente.

En México, el embarazo en adolescentes se ha convertido en una verdadera epidemia ridícula. Y me atrevo a utilizar la palabra “ridícula”, porque la única razón de que este problema social se nos esté desbordando, no es más que la falta de educación y de comunicación entre padres e hijos; profesores y alumnos.

Es por esto, que este 14 de febrero, como parte de su Campaña de Prevención del Embarazo Adolescente, durante la feria de salud “Besos y Abrazos”, Dione Anguiano, jefa delegacional de Iztapalapa, mostró, con ayuda de un dildo, cómo poner un condón con la boca.

A continuación, todos se comportaron como niños de secundaria en su primera clase de educación sexual. Bromas tontas, comentarios ofensivos y cargados de ideas retrógradas, propias del patriarcado, invadieron las redes sociales. Los inmaduros de la clase no se hicieron esperar.

Simple. Somos una cultura doble moral, educada por padres y madres mochos, quienes prefieren pasar la vergüenza de que sus hijos vayan a la farmacia a pedir una prueba de embarazo, antes que ver a sus retoños pidiendo una caja de condones.

Madres abnegadas que prefieren enfrentar el problema de que sus hijas dejen la escuela por estar embarazadas, que enfrentarse a ellas y explicarles qué es una relación sexual, explicarles que se puede poner un condón con la boca, que se puede meter un pene en la boca y, además, ¡qué escándalo!, pero hasta puede ser que lo disfruten. ¡Qué mejor que hacerlo con responsabilidad!

¡Qué actitud tan ridícula!

Pero más ridículo es que una sociedad en la que se registran anualmente más de 400 mil bebés de madres menores de edad tenga el cinismo de burlarse de la educación sexual.

Algunos comentarios en las redes sociales alegan que la delegada no es educadora sexual para explicarles a los chavos cómo protegerse de las ETS y cómo prevenir un embarazo precoz y, mi pregunta es: ¿Acaso todos los padres de familia somos educadores sexuales? No, no lo somos. Sin embargo, a nuestros hijos no nos los trajo la cigüeña envueltos en una sábana. Todos tenemos relaciones sexuales, incluso la delegada.

No somos educadores sexuales, pero sí somos padres de familia y por esta razón es nuestra responsabilidad y obligación -o debería de serlo- explicarle a nuestros hijos acerca de su sexualidad y como vivirla responsable, libre y sanamente. Y mi siguiente pregunta sería: ¿lo estamos haciendo?

Las cifras nos dicen que no, pues México es, hoy en día, el país de la OCDE con mayor número de embarazos adolescentes. Con una cifra anual aproximada de 340 mil nacimientos de mujeres menores de 19 años.

¿Qué estamos haciendo mal? Sencillo. No estamos hablando con nuestros hijos de un tema tan natural como es la sexualidad.

Entonces si no tenemos el valor de llamar al pene y a la vagina por su nombre, ¡por favor señoras y señores dejémonos de ridiculeces y agradezcamos cuando alguien se toma la molestia de explicarle a nuestros hijos cómo se coloca un condón!

Tal vez, mientras usted se burlaba, la delegada le estaba salvando el futuro o la vida a uno de nuestros hijos o hijas.

Insisto, si la Lic. Anguiano sabe cómo poner un condón con la boca, que nos enseñe.

AM.MX/fm

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